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Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria
Hacer de la utilidad una virtud
SHEYLA DELGADO GUERRA
Para el Doctor en Ciencias Manuel Ramos Vecín, la investigación
es su "oxígeno". Por eso "dio el sí" inmediatamente cuando lo
convocaron para ser uno de los fundadores —en 1969— del entonces
Centro Nacional de Salud Animal, que a partir de 1985 comenzó a
llamarse Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA).
Esta
institución tiene un importante peso en la generalización de
resultados de impacto socioeconómico.
"La idea de la creación se venía ‘cocinando’ desde antes de 1969,
con el asesoramiento directo de Fidel. Todavía me parece verlo
caminando de un lado a otro comentando sus proyectos", recuerda
Manolo, como le dicen sus compañeros.
Le correspondía entonces al CENSA la misión de emprender
investigaciones científicas sobre la ganadería cubana
(principalmente asociadas con la salud, la genética y la
reproducción animal), y potenciar tanto el desarrollo investigativo
como los servicios altamente especializados.
El CENSA POR DENTRO
El
Stabilak es uno de los logros de mayor repercusión del CENSA.
El CENSA debió enfrentar "pruebas de fuego" incluso antes de ver
la luz. Los especialistas que se formaban para integrar ese
colectivo desde la Dirección Agropecuaria del Centro Nacional de
Investigaciones Científicas, tuvieron que asumir los estudios para
combatir el primer brote de la Peste Porcina Africana en nuestro
país, acaecido en 1971. Esa fue la primera misión de gran
envergadura de quienes constituirían tiempo después el "coloso
científico" que estaba en ciernes.
El 15 de junio de 1985, el entonces Centro de Salud Animal
expande sus horizontes investigativos a la Sanidad Vegetal, le
amplían los objetivos de investigación en un contexto que requería
buscar medios eficaces para hacerle frente a enfermedades y plagas
de cultivos como la caña de azúcar, cítricos, café y tabaco.
Luego le encargan la producción de medicamentos, vacunas y medios
de diagnóstico de uso humano, animal y vegetal, con vistas a
comercializarlos bajo la marca registrada C-KURE. En lo sucesivo, se
le asignarían desafíos cada vez mayores en el sector agropecuario
para, desde el plano de la ciencia, coadyuvar a su desarrollo
sostenible.
Actualmente este centro posee unas nueve direcciones, entre
ellas: Salud y Producción Animal, Protección de Plantas,
Microbiología, Producciones Biofarmacéuticas, e Innovación
Tecnológica para el Perfeccionamiento Institucional.
Un importante peso en la obtención y generalización de resultados
de gran impacto socioeconómico lo tiene el Centro de Ensayos
Estatales para el Control de la Calidad de la Leche y sus Derivados
(CENLAC), creado oficialmente como Laboratorio de Referencia
Nacional en 1987 y encabezado por el doctor Pastor Ponce Ceballo.
"Aquí se han llevado a cabo estudios relacionados con los cruces
y las razas que conforman el programa nacional de desarrollo
genético, otros acerca de la composición y calidad
higiénico-sanitaria de la leche, así como análisis de los residuos y
contaminantes en las principales cuencas lecheras del país, que
posibilitaron el establecimiento de las bases reguladoras y
referativas del país, entre otros," explica Ponce con orgullo.
INVESTIGAR: RETO Y PASIÓN
Cuarenta y dos años poniendo la investigación científica al
servicio de la producción y dando cumplimiento a la responsabilidad
estatal del centro en el diagnóstico de enfermedades exóticas y
cuarentenadas —tanto en especies animales como en cultivos de
interés económico—, han convertido al CENSA en un verdadero bastión.
Sus resultados dan crédito fehaciente de ello.
Uno de los logros de mayor repercusión resulta ser el Stabilak,
un activador enzimático del Sistema Lactoperoxidasa, que actúa como
conservante natural de la leche cruda y fresca sin refrigeración,
alrededor de unas ocho horas después del ordeño (tiempo que se puede
extender hasta 24 horas, con menor temperatura y elevada calidad), y
es inocuo para la salud humana. Se emplea de manera estable desde
1992 y ha sido probado en más de 30 países del orbe.
"Su uso posibilita el traslado a largas distancias de la leche,
sin refrigeración temporal, así como su almacenamiento en lugares de
difícil acceso, preservando la calidad inicial de la misma," explica
Ponce, quien es el creador de dicho producto.
El Cenmast, por su parte, es un reactivo químico que se emplea in
vitro en el diagnóstico de la mastitis (inflamación de la ubre)
subclínica, tanto en animales individuales como en leche cruda
mezclada en recipientes. Este producto tiene también notable
repercusión, al constituir la mastitis la enfermedad más costosa en
el mundo de los productores lecheros, y porque contribuye, además, a
delimitar la correlación del pago de la leche de acuerdo con su
calidad.
También se destaca el Surfacen, surfactante de origen natural que
se obtiene de pulmones de cerdo y que se usa en el tratamiento del
Síndrome de Dificultad Respiratoria del Recién Nacido (SDRN) o
Enfermedad de Membrana Hialina (EMH), una de las principales causas
de morbilidad y mortalidad en el periodo neonatal. Desde 1995 se
utiliza con éxito en todo el país.
Pero la labor del CENSA comprende también la producción de
tecnologías. Entre ellas se destaca el Programa para el Incremento
de la Producción y la Calidad de la Leche, Salud y Reproducción
Animal, más conocido como PROCAL, el cual se está aplicando total o
parcialmente en la mayor parte de las lecherías del país. A este
programa se une el estudio sobre el manejo integrado de plagas y
enfermedades en cultivos de gran peso en la economía nacional.
La generalización de estos resultados se logra mediante la eficaz
combinación de "ingredientes" indispensables como son la pertinencia
de partir de estudios de factibilidad y de mercado (este último en
los países donde se comercializan determinados productos) y, sobre
todo, responsabilidad e identificación con la razón de existencia
del centro.
Múltiples reconocimientos, recibidos a lo largo de más de cuatro
décadas, dan fe de cuánto se hace allí para hacer de la utilidad una
virtud, y de ella, su razón. |