Más de 10 mil personas abandonaron el norte de Nigeria rumbo a
Níger y Chad para escapar del conflicto entre las fuerzas de
seguridad y la secta radical musulmana Boko Haram, destacó Prensa
Latina.
El flujo migratorio aumentó ante la realización de una ofensiva
gubernamental contra la organización, que opera en la región y en
los últimos meses aumentó la frecuencia de sus ataques, cada vez más
violentos.
Las estadísticas oficiales indicaron que en los últimos seis
meses unos 10 mil nigerinos volvieron a su país procedentes del
norte de Nigeria.
Boube Yaye, responsable de los nigerinos residentes en el
exterior, afirmó que a 13 de sus compatriotas les detuvieron en
forma arbitraria y fueron golpeados en el curso de la ofensiva, y al
respecto demandó contención a las fuerzas de seguridad nigerianas.
"Por favor, el maltrato a la gente inocente debe parar. Así no es
como solucionamos los problemas", subrayó, según medios de difusión.
La llegada de inmigrantes a Níger podría empeorar la situación
del país, hacia donde en los últimos meses se dirigieron decenas de
miles de libios y malienses desplazados por la guerra contra el
gobierno de Muammar el Gadafi y el conflicto entre Niamey y la
comunidad tuareg.
En esa línea, la Organización Internacional de las Migraciones
notificó que más de 800 chadianos, -entre ellos menores de edad que
estudiaban en escuelas coránicas- regresaron a su país en los
últimos días, procedentes también del norte de Nigeria.