Los trabajadores checos saldrán a las calles para protestar
contra los nuevos recortes anunciados por el Gobierno, advirtió hoy
el presidente de los sindicatos independientes, Bohumír Dufek.
La protesta enfrentará los planes del oficialismo que pretende
ahorrar unos dos mil millones de euros con el fin de frenar un
aumento del déficit del presupuesto estatal, precisó el líder
gremial, citado por Radio Praga.
Dufek señaló que para los ciudadanos eso significa un incremento
de los impuestos y una subida de los precios en general.
Nosotros no estamos de acuerdo y por eso vamos a convocar
acciones de protesta, declaró el sindicalista aunque sin precisar
fecha de las mismas.
Recientemente, el ministro checo de Finanzas, Miroslav Kalousek,
propuso un aumento del impuesto al valor agregado (IVA) del 20 por
ciento y la congelación de las jubilaciones, al menos por un plazo
de tres años.
El IVA registró un aumento del 10 por ciento al 14 y el
oficialismo insiste en que debe subir de manera general, con
excepción de medicamentos y libros.
Por su parte, el Partido Socialdemócrata checo, principal de la
oposición, también rechazó el proyecto de recortes presupuestarios
presentado por Kalousek.
Esa formación considera más viable estabilizar los ingresos del
Estado mediante la reintroducción de un sistema impositivo
progresivo, el aplazamiento de la reforma de pensiones y la
eliminación de los límites para el seguro social.
Una encuesta del Centro para la Investigación de la Opinión
Pública, comentada por Radio Praga, sostiene que casi el 80 por
ciento de los ciudadanos están insatisfechos con la gestión del
Gobierno.
Según reporte de Prensa Latina, las actividades del oficialismo
provocan dudas en 79 por ciento de la población, mientras 83 por
ciento expresa malestar por la composición del gabinete, el cual, a
juicio de encuestados, ha perdido credibilidad.