El gobierno venezolano trabaja por satisfacer las necesidades
habitacionales y está comprometido a trabajar organizadamente junto
a la población en la selección de terrenos y parcelas ociosas,
aseguró hoy Ricardo Molina, ministro de Vivienda y Hábitat.
Nosotros (el ejecutivo) no vemos la tierra como una mercancía,
sino como un valor necesario para satisfacer al pueblo tanto en la
esfera de la vivienda como en el tema agrícola, dijo el titular al
explicar el proceso de organización gubernamental para la entrega de
casas a las personas damnificadas.
De acuerdo con Prensa Latina, en referencia a recientes
apropiaciones de terrenos ilegales por parte de algunos individuos,
explicó que la administración analiza la verdadera titularidad de
esos suelos y posteriormente recupera o restituye esas propiedades a
sus verdaderos dueños.
Reiteró el énfasis que ha hecho la administración en que los
venezolanos entiendan el proceso de entrega de viviendas basado en
obras bien planificadas, con el período de tiempo correspondiente
para su desarrollo.
Estamos comprometidos en trabajar con el pueblo organizado en la
detención de espacios ociosos, para ponerlos en servicios en la
satisfacción y las necesidades de este mismo pueblo, no es correcto
permitir que sigan parcelas ociosas a sabiendas de que necesitamos
construir, resaltó el titular en el programa Toda Venezuela.
Sobre las expropiaciones realizadas por el Ejecutivo, indicó que
teniendo un terreno hábil, accesible y con calidad para poder
construir y a un grupo de familia que necesitan urgentemente donde
vivir, tenemos que hacerlo de manera ordenada y rápida, reiteró.
Resaltó que el gobierno se esfuerza para ponerle orden al
desarrollo territorial y tiene que ser mediante una planificación
centralizada y con una ejecución descentralizada, pero siguiendo un
plan, una visión de país.
Al respecto llamó a la población a no permitir que se sigan
desarrollando conjuntos urbanizados de forma desorganizada.
Referente al proceso de entrega de moradas, detalló que 10 mil
400 familias que vivían en centros de refugio del Estado tras perder
sus hogares por las lluvias de finales del 2010, ya disfrutan en la
actualidad de nuevas viviendas dignas.
Sin embargo instó a la calma a los 23 mil núcleos familiares que
quedan en esos refugios, los cuales recibirán sus espacios
habitacionales en tanto se vaya culminando la construcción de los
edificios en marcha.
Molina catalogó a la Gran Misión Vivienda Venezuela de "un
programa indetenible de la Revolución cuyo objetivo es construir la
patria de manera integradora".