Los dos sindicatos mayoritarios de España, Comisiones Obreras (CC.OO.)
y la Unión General de Trabajadores (UGT), deploraron hoy el nuevo
incremento que experimentó el desempleo en febrero último.
Por séptimo mes consecutivo, el número de parados en el país
ibérico subió en febrero en 112 mil 269 personas hasta situarse en
los cuatro millones 712 mil 98, anunció este viernes el Ministerio
de Empleo y Seguridad Social.
La cifra supone un nuevo récord desde el inicio de la actual
crisis económica, en 2008, y de la primera difusión de estas
estadísticas mensuales, en 1996, señaló Prensa Latina.
El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, denunció
que el dato es tremendamente negativo y no tiene maquillaje posible.
Desde la Comunidad Foral de Navarra, el dirigente sindical opinó
que la conjunción de atonía económica, incentivada por la política
de recortes y la no solución de los problemas de financiación, sólo
podía dar como resultado un crecimiento de la desocupación.
A esos problemas sumó la impugnada reforma laboral, aprobada el
pasado 10 de febrero por el gobierno conservador de Mariano Rajoy
con el supuesto objetivo de incentivar la contratación, en un país
que ostenta la mayor tasa de paro de la Unión Europea.
Según su criterio, de este flagelo no se saldrá con las
modificaciones introducidas en el mercado de trabajo por la
administración del derechista Partido Popular (PP), pues las leyes
por si solas no crean o destruyen empleos, aseveró.
Con las mismas leyes laborales hay 12,6 por ciento de paro en el
País Vasco y un 31,5 por ciento en Andalucía, ejemplificó, para
afirmar que el paro depende de la evolución de la actividad
económica y del tejido productivo.
Pese a que la normativa se aprobó hace apenas 20 días, Fernández
Toxo dijo tener conocimiento de que se está despidiendo por miles a
los trabajadores.
Esto de la herencia recibida cada vez se va quedando en menos,
señaló el líder de CC.OO., en alusión a las excusas del PP, que
desde que asumió el poder, en diciembre último, achaca todos los
problemas del país al anterior ejecutivo del Partido Socialista
Obrero Español.
Su homólogo de la UGT, Cándido Méndez, consideró pésimas, pero
previsibles, las cifras de desempleo del segundo mes del año.
A Méndez le resulta ilógico que la administración de Rajoy
pretenda presentar la controvertida reforma laboral como remedio a
esta dramática situación.
Las consecuencias a medio plazo serán un incremento de la
precarización general del mercado de trabajo, una reducción de las
condiciones salariales, más desequilibrio en el ámbito de las
empresas y un aumento de las desigualdades, auguró.