Nueve miembros de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala,
de ellos cuatro oficiales con mando, permanecen hoy detenidos por
pertenecer a una red de contrabando de combustible.
En un caso identificado por las autoridades como Gasofa, las
aprehensiones se llevaron a cabo como parte de investigaciones del
Ministerio de Gobernación, el Ministerio Público y la Comisión
Internacional Contra la Impunidad en Guatemala.
Las pesquisas llevaron al arresto en enero pasado de varios
implicados, entre funcionarios de la Superintendencia de
Administración Tributaria, empresarios de entidades
comercializadoras de combustibles, exagentes de la PNC y otros.
Ellos formaban parte de una organización delictiva que desde 2008
entraba al país ilegalmente un millón de galones de gasolina al mes
por sendos puestos en las fronteras con México y El Salvador, con la
consiguiente evasión de impuestos y defraudación al Estado.
Los policías capturados la víspera entre comisarios,
subcomisarios, inspectores y otros oficiales desplegaban la labor de
protección de las cargas por el territorio nacional hasta llegar a
su destino final.
De acuerdo con el ministro de Gobernación, Mauricio López, los
detenidos, incluso en las propias sedes policiales, fueron acusados
por asociación ilícita, obstrucción a la justicia, encubrimiento y
defraudación aduanera.
López aseguró que continúan las investigaciones pues saben de la
existencia de más integrantes de la red, pero sin ofrecer mayores
detalles para no entorpecerlas.
El trabajo de fiscales y otros especialistas estableció cómo la
agrupación compraba el carburante en aquellos países vecinos y
falsificaba documentos de los proveedores habituales para el trámite
de su ingreso como si fuera aceite mineral.
Después, resguardada por agentes de la PNC y con autorización de
los comisarios en las jurisdicciones bajo su mando, se trasladaba
para su venta al público hacia expendedoras de combustibles
legalmente constituidas pero vinculadas a la banda.
El ministro del Interior destacó la relevancia de haber
descubierto a esos miembros de las fuerzas de seguridad y ponerlos a
disposición de la justicia, reflejó Prensa Latina.