GINEBRA, 1
de marzo.— La República Checa no tiene moral alguna para criticar a
otros, ni para intentar dar lecciones en materia de derechos
humanos, afirmó este jueves aquí el delegado cubano Juan Antonio
Quintanilla.
Durante el segmento de alto nivel de la XIX sesión regular del
Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el representante cubano
ejerció su derecho a réplica para responder a las alegaciones
infundadas del viceprimer ministro y ministro de Relaciones
Exteriores de la República Checa, Karel Schwarzenberg.
En su discurso, el funcionario checo criticó a más de diez
países, haciendo recordar a muchos las prácticas que condujeron a la
desaparición de la Comisión de Derechos Humanos.
El ministro de Relaciones Exteriores checo olvidó, como otras
tantas veces, aludir a su complicidad con las cárceles ilegales
secretas establecidas en territorios europeos y a su facilitación
del tránsito de vuelos secretos de la CIA con personas secuestradas,
advirtió Quintanilla.
"Está claro su contubernio con los actos de tortura. Hasta una
comisión de la Unión Europea deploró la permisividad de estos países
ante las actividades ilegales de la CIA", dijo el delegado cubano.
Añadió que el representante checo también olvidó referirse a la
discriminación creciente y los malos tratos contra las minorías, en
particular los romaníes.
La esterilización forzada de mujeres romaníes y las condiciones
penitenciarias de los centros de detención para extranjeros en la
República Checa son otra muestra del falso compromiso con los
derechos humanos de este país, denunció el representante de Cuba.
(PL)