Desde allí no solo se afanan en la búsqueda y salvamento de
personas y la salvaguarda de nuestras fronteras del tráfico de
drogas o seres humanos, sino que también protegen las costas de la
depredación del medioambiente, en una imprescindible apuesta del
país por la conservación de la biodiversidad marina.
Según explicaron a Granma funcionarios de esa Dirección
del Ministerio del Interior (MININT), en el 2011 hubo un incremento
de las actividades de pesca y caza furtivas en territorios costeros,
especialmente en el litoral norte de La Habana, donde se encontró un
tercio de los cerca de 30 mil metros de redes y paños de pesca
ilegales que se ocuparon en todo el país durante el pasado
calendario.
El MININT ha dispuesto el empleo de medios navales y buzos para
la detección y extracción de las redes furtivas que estos malechores
utilizan indiscriminadamente para la pesca y la caza ilegal,
fundamentalmente de quelonios y otras especies protegidas.
Las TGF trabajan de manera conjunta con el Cuerpo de
Guardabosques; el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente, y la Empresa Pesquera del Ministerio de la Industria
Alimentaria, en la lucha contra este flagelo y otros; como el robo
de arena de las playas, el corte indiscriminado de los manglares y
la depredación de los cayos.