LA PAZ, 17 febrero.— El presidente Evo Morales visitó hoy zonas
afectadas por las lluvias en el departamento de Cochabamba y
sobrevoló el municipio de Quillacollo, uno de los más dañados por
las fuertes lluvias de los últimos días.
Morales pasó sobre Quillacollo, donde el cauce de dos de los ríos
de la región se ha ensanchado en las últimas horas para inundar
centenares de viviendas, lo cual obligó a la alcaldía a declarar el
estado de emergencia y suspender los carnavales.
El mandatario se detuvo en una de las comunidades afectadas en
Sipe Sipe y se comprometió a ayudar a los damnificados, además de
prometer la construcción de defensas para evitar la fuga del agua de
los ríos.
"Hace un momento, con el gobernador (de Cochabamba) Edmundo
Novillo hemos sobrevolado Quillacollo, y consideramos como muy grave
la situación. No creo que haya una solución inmediata y hay que
trabajar muy profundamente", manifestó el jefe de Estado.
Según el presidente, en el caso de esa región será preciso
analizar lo sucedido con las estructuras defensivas de las aguas de
los ríos una vez que pase la temporada de lluvias.
Sin embargo, exhortó a garantizar la asistencia humanitaria para
los afectados y damnificados por el desborde de los ríos en
Cochabamba, luego de varias e intensas fechas de lluvias constantes.
Morales estuvo presente en la entrega de 15 toneladas de
alimentos para los habitantes de la comunidad de Itapaya, en Sipe
Sipe, y aseguró buscar soluciones para evitar situaciones semejantes
en el futuro, sobre todo porque las defensas en las márgenes de los
torrentes fueron mal hechas y las arrastró la corriente.
"Después de que pase está época de lluvias, es mi compromiso,
ustedes dirán donde hay que hacer más defensivos para evitar nuevas
inundaciones el próximo año", aseveró.
El jefe de Estado pidió a las autoridades de la región la
presentación de un proyecto para la protección de las estructuras
productivas y también de las casas de comuneros.