El ex primer ministro japonés Naoto Kan admitió la falta de
preparación para enfrentar la crisis nuclear generada tras el sismo
y posterior tsunami del 11 de marzo del 2011.
La información, divulgada por medios de prensa locales, señala
que Kan aludió a carencias básicas en la coordinación y comunicación
entre todos los factores involucrados luego de los daños causados a
la planta de Fukushima.
El devastador sismo demostró que la empresa Tokyo Electric Power
(Tepco, con serios errores en el chequeo de seguridad a la media
docena de instalaciones nucleares que opera, actuó improvisadamente
en esos aspectos, señaló Prensa Latina.
La crisis provocó la renuncia de Kan y continuas protestas de
organizaciones medioambientales, además de niveles inadmisibles de
contaminación radiactiva en tierras y aguas cercanas la central.
Las declaraciones del exgobernante ratifican, además, que la
mayor parte de las 56 centrales nucleares japonesas fueron
construidas sin tomar en cuenta medidas de seguridad que les
permitieran resistir un terremoto superior a los siete grados en la
escala abierta de Richter.
En ese sentido se pronunciaron expertos y científicos japoneses y
de otras naciones, quienes censuraron la falta de información y las
consecuencias de la crisis, una de las peores catástrofes nucleares
en la historia de la humanidad.