Datos de la Organización Caribeña de Turismo (CTO, en inglés)
muestran el descenso de visitantes en esta región procedentes de
Reino Unido cuando prosigue hoy el empeño de Londres de aumentar el
impuesto a los pasajeros aéreos.
Según un informe de la entidad, revelado hace dos días y con
cifras de 23 países caribeños, esta situación se repite por tercer
año consecutivo, y varios funcionarios la atribuyen al gravamen y a
la débil economía de la nación europea.
El Ministerio de Hacienda británico aumentará dicha tasa a partir
de abril próximo en un ocho por ciento, lo cual incrementa el gasto
de los viajes y ofrece menos beneficios a las personas en tiempos de
crisis económica global, apuntó Prensa Latina.
Autoridades, funcionarios y especialistas del Caribe consideran
al Air Passenger Duty (APD) un verdadero obstáculo al crecimiento de
la llamada industria sin humo en esta área geográfica, muy
vulnerable a los problemas financieros que estremecen al mundo.
Tenemos que continuar nuestro trabajo en términos de presión
contra este impuesto, el Gobierno de Reino Unido reconoce que
discrimina al Caribe, manifestó el vicepresidente de la CTO, Richard
Sealy.
Hemos estado haciendo un buen trabajo de promoción a favor del
Caribe, que representa sus intereses turísticos por todas partes, y
el esfuerzo de cabildeo se ha centrado en la cuestión del gravamen,
sostuvo.
Comentó que las menciones al respecto por parte del canciller y
otros ministros de Reino Unido demuestran la utilidad de la posición
mantenida por los afectados con la medida.
En estos momentos, el Caribe pertenece a la banda C de las cuatro
que tiene el APD, y ese nivel se refiere a la distancia entre
destinos de cuatro mil una a seis mil millas de Londres (seis mil
402 kilómetros).
Con un gravamen actual de 150 libras esterlinas (238 dólares) por
cada pasaje en la clase más alta, quienes estén interesados en
viajar al Caribe a partir de abril venidero deberán abonar 12 libras
esterlinas más.
Aquellos que hacen ahora el trayecto en la parte correspondiente
a la clase más económica desembolsan 75 libras esterlinas y, que se
elevarán a 83 por boleto cuando entre en vigor el gravamen.
Gobiernos del Caribe han criticado esta decisión, pues afirman
que los pone en desventaja competitiva con otros destinos de
turistas, principalmente en Estados Unidos, ubicados en bandas
inferiores de distancia.