Representantes políticos de Zimbabwe rechazaron hoy las sanciones
económicas impuestas por las potencias occidentales contra este país
africano, al tiempo que manifestaron la marcha de la segunda fase de
la reforma agraria.
En un encuentro con el embajador de Angola en este país africano,
Hendrik Vaal Neto, el presidente de la Unión Nacional Africana de
Zimbabwe-Frente Patriótico (ZANU-PF), Simon Khaya Moyo, consideró
que el cerco económico contra este estado es injusto ya que afecta a
la población. Argumentó que las medidas coercitivas contra Harare
persiguen en primera instancia el regreso al poder de los antiguos
colonos y la recuperación de su anterior estatus.
En Zimbabwe, país con más de 12 millones de habitantes, el
gobierno del presidente Robert Mugabe implementó una política de
entrega de tierras ociosas a las amplias mayorías negras, antes
marginadas por el régimen colonial inglés.
Durante el 2000 en esta nación, con diversas producciones
agrícolas, se expropiaron tierras a más de cuatro mil granjeros
blancos, las cuales se redistribuyeron a empobrecidas capas
sociales, señaló Prensa Latina.
Khaya Moyo agradeció, por otra parte, el apoyo que siempre prestó
el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) a los
movimientos de liberación nacional en este país.
También señaló que la Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente
Patriótico y el MPLA mantienen estrechas y cohesionadas relaciones
amistosas como gobernantes formaciones políticas.
Al ampliar sobre el actual proceso de traspaso de tierras a los
zimbabuenses, el líder nacional del gobernante partido señaló que su
país desea aprovechar la experiencia de Angola en esa materia.
A su turno, el representante de la sede diplomática angoleña
reafirmó que su país se opone a las sanciones económicas impuestas
por Occidente contra Zimbabwe, que tiene el derecho a resolver sus
propios problemas sin intromisión foránea.