Pakistán aseguró este viernes que en caso de un ataque de Estados
Unidos a Irán, no le prestaría asistencia alguna a las tropas
norteamericanas.
La televisora privada Geo News informó que el presidente
pakistaní, Asif Ali Zardari, le comunicó a su homólogo iraní,
Mahmoud Ahmadinejad, que su país no pondría sus bases aéreas a
disposición de Washington si este decide agredir a la nación persa,
reporta Prensa Latina.
Los dos dignatarios celebraron este viernes en la ciudad de
Islamabad una cumbre junto a su colega de Afganistán, Hamid Karzai,
a fin de conjugar esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y a
favor de la cooperación trilateral en diversos campos.
Además, mantuvieron conversaciones por separado el uno con el
otro a fin de pasar balance y proyectar las relaciones bilaterales.
El presidente Zardari enfatizó que Pakistán e Irán se necesitan
mutuamente y que ninguna presión extranjera podrá entorpecer sus
lazos, señaló Geo News.
Sin citar literalmente sus palabras, la televisora refirió que el
mandatario también le envió un mensaje a Estados Unidos
advirtiéndole que no podía decirle a Pakistán con quién podía
comerciar y no.
Esto, en referencia al proyecto del gasoducto Irán-Pakistán,
aseveró.
Antes de la cumbre, en su reunión por separado, Zardari y
Ahmadinejad pasaron revista a varios proyectos de alto interés
común, en particular los del sector energético y muy principalmente
al acuerdo sobre el gasoducto, comunicó por su parte APP, la agencia
oficial del gobierno pakistaní.
Los presidentes agregó confirmaron los términos del tratado.
Cuando esté terminada, la obra permitirá a Pakistán importar
durante 25 años unos 21,2 millones de metros cúbicos de gas iraní
diarios la quinta parte de su producción propia a fin de generar
unos cinco mil megavatios por día y garantizar sus planes de
desarrollo económico.
Observadores habían anticipado que uno de los objetivos de
Ahmadinejad sería recibir confirmación del interés pakistaní en el
gasoducto, dadas las intensas presiones de Estados Unidos para que
Islamabad se desentienda del proyecto y resuelva sus problemas
energéticos recurriendo a otras alternativas.
Hace unos días, el influyente diario The Pakistan Observer
comentó en un editorial que lo de Washington con el gasoducto era
obsesivo.
Estados Unidos está emitiendo declaraciones casi diarias para
convencer al gobierno (pakistaní), y su embajador en Islamabad
persigue a importantes funcionarios en un intento por persuadirlos a
toda costa de que desistan de seguir con el proyecto, apuntó el
rotativo.