Rusia esta abierta hoy a la búsqueda de una solución mutuamente
aceptable para la crisis en Siria, declaró en la ciudad de Moscú el
vocero de la Cancillería rusa, Alexander Lukashevich.
El portavoz aclaró que el documento presentado por la Liga Árabe
y varias naciones occidentales en la Asamblea General de la ONU es
en la práctica la repetición de un proyecto de resolución vetado por
China y Rusia el pasado sábado en el Consejo de Seguridad, reporta
Prensa Latina.
La propuesta llevada a la Asamblea General padecía de los mismos
aspectos negativos, incluido su carácter desequilibrado, pues acusa
de todos los males y la violencia al gobierno sirio, sin hacer
mención alguna a las acciones terroristas de grupos armados, señaló.
El funcionario destacó que su país intentó desde un primer
momento buscar la justeza de la resolución, con las enmiendas que
reflejan la posición rusa, como el rechazo a la injerencia externa,
sobre todo, la militar, respeto a soberanía y diálogo entre sirios.
Pero los coautores del mencionado proyecto se negaron a aceptar
las propuestas de Rusia y ello condicionó, en parte, nuestro voto
negativo, explicó Lukashevich.
Sin embargo, Moscú se mantiene abierto a un diálogo sobre una
solución de la crisis interna en Siria, siempre que ello tenga como
premisa los intereses del pueblo de ese país, y que ello garantice
la paz y la seguridad en la región, afirmó.
Por su lado, Gran Bretaña y Francia coordinan una ayuda militar
directa al autodenominado Ejército de Liberación de Siria, destacó
aquí el canal de televisión Russia Today.
Moscú en varias ocasiones llamó a Occidente a suspender los
suministros de pertrechos y dinero a los grupos armados en el estado
levantino que efectúan ataques contra edificios públicos, el
ejército y la policía, así como contra la población.