Siria rechazó una resolución que potencias occidentales y aliados
árabes lograron que se aprobara en la Asamblea General de la ONU, al
considerarla parcializada y carecer de credibilidad.
El texto, cuyo contenido es no vinculante, responsabiliza solo al
gobierno sirio por la crisis en este país y sus consecuencias, al
tiempo que apoya un plan de la Liga Árabe sobre el conflicto, el
cual contempla el derrocamiento de su actual administración, reporta
Prensa Latina.
La resolución insiste en denunciar a Damasco como único
responsable de "las continuas violaciones de los derechos humanos y
el uso de la violencia por las autoridades sirias contra su
población".
No condena sin embargo la violencia terrorista que sufre este
pueblo, como los asesinatos de relevantes figuras y profesionales
entre ellos profesores, ingenieros, médicos, un importante sacerdote
islámico o un párroco cristiano, los ataques contra instituciones
religiosas musulmanas, escuelas, universidades, y objetivos
económicos vitales.
Tampoco toma en consideración las profundas y serias reformas
integrales que implementa el Gobierno del presidente Bashar al-Assad,
en respuesta a las demandas del pueblo, como una nueva y abarcadora
Constitución, señalan aquí observadores.
"Esta resolución representa una amenaza a la credibilidad de la
Asamblea General al tratar importantes asuntos respecto a la
soberanía de los Estados miembros", alertó el embajador sirio ante
la ONU, Bashar al-Jafari, según citan hoy medios de prensa
nacionales.
El diplomático impugnó que enmarcar a Siria en tres acápites
diferentes en el término de 10 días para someterlo a votación de la
Asamblea General muestra que este país está siendo atacado y el tema
manipulado según una agenda política, y no por cualquier otra razón.
Al-Jaffari denunció que la resolución es "de manera muy
particular" parcializada y no tiene relación con lo que acontece en
Siria.
Quienes la elaboraron rechazaron incluir cualquier enmienda
negociable, incluido un llamado a que la oposición -fuera de Siria-
se distancie de las bandas armadas.
"No quieren responsabilizar a los grupos armados terroristas por
los ataques contra las instituciones estatales y los civiles, ni
inclusive una simple condena a esos ataques como los mortíferos
atentados en Damasco y Aleppo", enfatizó el embajador.
Igualmente, se quejó de que los auspiciadores de esa resolución
ignoran las serias y profundas reformas que se implementan en Siria.
Esta resolución, como las adoptadas por la Liga Árabe bajo la
presidencia de Catar, que este mes casualmente preside la Asamblea
General, "violan la soberanía siria garantizada por la Carta de la
ONU y todas las leyes internacionales", aseguró al-Jaffari.