NACIONES UNIDAS, 16 de febrero.— La Asamblea General de la ONU
aprobó hoy una resolución que responsabiliza solo al Gobierno sirio
por la crisis en ese país y sus consecuencias y apoya un plan de la
Liga Árabe sobre el conflicto, informó PL.
El texto fue adoptado por 137 votos a favor, 12 en contra y 17
abstenciones. Los sufragios negativos fueron de Rusia, China,
Bolivia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Irán, Siria, República
Popular Democrática de Corea, Bielorrusia y Zimbabwe.
La propuesta fue auspiciada por Estados Unidos, Francia, Gran
Bretaña y Turquía y un grupo de países árabes formado por Arabia
Saudita, Bahrein, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait,
Libia, Marruecos, Omán, Catar y Túnez, entre otros.
La decisión no tendrá consecuencias inmediatas, pues la Asamblea
General no puede imponer sanciones, no obstante, forma parte de la
maniobra de las potencias occidentales para condenar a toda costa a
Siria y justificar la intervención en ese país.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, volvió a la carga
contra el Gobierno de Bashar al Assad acusándolo de cometer
"crímenes contra la humanidad", e instó a llegar a un acuerdo sobre
Siria en el Consejo de Seguridad, donde fracasó recientemente, por
el veto de China y Rusia, una resolución que pretendía sacar del
poder al mandatario.
Bajo esa justificación, Ban minimizó la importancia del referendo
constitucional convocado el miércoles por Al Assad para el 26 de
febrero.
Entretanto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció
sanciones contra el Ministerio de Inteligencia y Seguridad iraní (MOIS,
por sus siglas en inglés) por su apoyo "sustancial" a la supuesta
represión que ejerce el Gobierno sirio, refiere EFE.
La medida congela los activos financieros del MOIS bajo
jurisdicción de EE.UU. y prohíbe transacciones comerciales con
ciudadanos estadounidenses.
Rusia, por su parte, desmintió las versiones de la prensa
occidental sobre el supuesto empleo, bajo supervisión de
especialistas de ese país, de gas paralizante por parte del ejército
sirio en choques en la convulsa provincia de Homs.