El
2011 cerró con un decrecimiento del 0,8 % en las ventas totales de
productos agropecuarios, tanto en los mercados estatales (MAE) como
en los de oferta y demanda (MAOD), lo que significa que se dejaron
de recaudar 14,3 millones de pesos con respecto a igual periodo del
2010, según dio a conocer recientemente la Oficina Nacional de
Estadísticas e Información (ONEI).
En los productos cárnicos, con 2 100 toneladas menos vendidas que
equivalen a 59,6 millones de pesos, se localiza la mayor parte de
dicho decrecimiento. El renglón con más incidencia fue el cerdo en
piezas, con 58,7 millones. Sin embargo, para el sector privado, este
mismo producto mostró resultados favorables.
Dicha reducción en las ventas está dada, fundamentalmente, por la
disminución de los concurrentes estatales (entidades del Estado que
comercializan, excepto el Ejército Juvenil del Trabajo) y los de las
CPA (comercialización directa o a través de un representante de la
Cooperativa de Producción Agropecuaria).
En el 2011 se vendieron cerca de 18 mil toneladas menos de
productos agrícolas en relación con el 2010, en ambos tipos de
mercado.
En los MAE, concebidos con el propósito de ofertar a la población
productos agropecuarios de calidad y a precios módicos, se reportó
al cierre de diciembre del pasado año una diferencia de 64 200
toneladas menos vendidas que en el calendario anterior, entre
renglones agrícolas y cárnicos. Una cifra significativa si tenemos
en cuenta que esta modalidad concentra el 74,9 % del total de las
ventas.
Mientras que el sector estatal y las CPA redujeron su
participación tanto en el monto recaudado como en los volúmenes, las
Unidades Básicas de Producción Cooperativa y el sector privado
experimentaron un incremento en ambos indicadores.
Por provincias, los mayores niveles de ventas se registraron en
La Habana, Santiago de Cuba y Villa Clara, en ese orden; mientras
los genéricos más comercializados fueron el plátano, el arroz
consumo y el cerdo en piezas.
Si bien por un lado se redujeron las ventas en físico (volumen),
por el otro hubo un alza en el precio promedio del total de
productos agrícolas y cárnicos, en alrededor de un 20 %.
Para este año se impone la necesidad de incrementar la producción
agropecuaria y, también, recaudar más mediante su comercialización.
Sin embargo, estas dos variables no deben ir divorciadas, por lo que
el aumento de los ingresos por las ventas deberá estar respaldado
por una mayor presencia de productos en el mercado y no por una
subida disparada de los precios.