WASHINGTON, 3 febrero.— El Gobierno de Estados estudia la posible
liberación de al menos cinco altos cargos talibanes recluidos en la
cárcel de la base naval en la bahía de Guantánamo, Cuba.
Los nombres de los posibles liberados continúan en el anonimato y
las condiciones bajo las cuales se efectuaría su salida siguen
siendo discutidas, reportó hoy la cadena televisiva CNN.
Sin embargo, a partir de los registros de detenidos en Guantánamo
publicados por Wikileaks y la confirmación de un alto funcionario,
la televisora estimó que la libertad se otorgaría a al menos cinco
presuntos altos cargos de la organización.
Fuentes diplomáticas aseguran que los reclusos probablemente sean
trasladados a Qatar, país del Golfo Pérsico que se ofreció como
mediador para facilitar el inicio de las negociaciones.
La Casa Blanca y el departamento de Estado planean reuniones
secretas con representantes de los talibanes, siempre y cuando
Washington los considere legítimos, comentó a fines de diciembre la
cadena televisiva Fox News.
A más de una década de iniciada la guerra, en octubre de 2001,
Washington iniciará la retirada de su contingente militar en
Afganistán en la segunda mitad de 2013, anunció hace pocos días el
secretario de Defensa Leon Panetta.
Analistas estiman que lo anterior constituye una maniobra
política a fin de abandonar el incontrolable territorio donde los
uniformados se encuentran sometidos a una feroz y sangrienta
contraofensiva de los talibanes, quienes controlan casi tres cuartas
partes del país.
El anuncio de la liberación de prisioneros generó, no obstante,
fuertes ataques en el Congreso.
El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de
Representantes, Mike Rogers, señaló la víspera que con esa decisión
Estados Unidos está cruzando una línea peligrosa.
La liberación con el propósito de acelerar las negociaciones
socava nuestra misión en Kabul e ignora deliberadamente la amenaza
de un resurgimiento de los talibanes, alertó en una carta a Obama el
congresista republicano de California Duncan Hunter.
El senador John McCain, republicano por Arizona, quien asistió a
una sesión a puerta cerrada el martes sobre el tema, calificó la
medida como muy extraña, al tiempo que cuestionó la capacidad de
Qatar para garantizar la seguridad de los reos.
Las autoridades dicen que ninguno de los que están siendo
considerados para su liberación ha estado involucrado en el
asesinato de estadounidenses y que cualquier propuesta de
transferencia dependerá de consultas con el Congreso, de acuerdo con
James Clapper, Director Nacional de Inteligencia.
Reportes de prensa confirman que en el reclusorio que Washington
mantiene en Guantánamo en contra de la voluntad de Cuba existen más
de 170 reos en un limbo judicial.