NACIONES UNIDAS, 3 febrero.— El Consejo de Seguridad de la ONU
fue convocado para mañana a las 09.00 hora local, en sesión
extraordinaria, anunciaron círculos diplomáticos en la sede de la
organización mundial en Nueva York.
Se espera que en la reunión se someta a votación un proyecto de
resolución sobre la crisis en Siria, texto conseguido luego de
varias jornadas de duros intercambios entre los miembros
occidentales del Consejo de Seguridad y Rusia y China.
Las negociaciones quedaron en suspenso ayer cuando las
delegaciones enviaron una nueva redacción a sus respectivos
gobiernos para que decidieran sobre su letra.
La última versión discutida omite partes esenciales de propuestas
anteriores hechas por Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y
Marruecos y que obligaba a la salida del presidente sirio, Bashar
al-Assad, del poder.
También elimina los reclamos de las potencias occidentales y de
algunos Estados árabes para imponer sanciones y un embargo de armas
a Siria.
Este viernes, el vicecanciller ruso Gennady Gatilov dijo en Moscú
que el nuevo proyecto tampoco satisface los intereses de su país,
aunque no precisó la postura del Kremlin en caso de que sea sometido
a votación.
Rusia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad, tiene
poder de veto.
Los acuerdos del Consejo tienen que ser aprobados por el voto
positivo de nueve de sus 15 integrantes y ninguno en contra de los
cinco miembros permanentes (veto): Estados Unidos, Francia, Gran
Bretaña, Rusia y China.
Los otros asientos del cuerpo están ocupados ahora por Alemania,
Portugal, India, Colombia, Guatemala, Marruecos, Paquistán,
Suráfrica, Togo y Azerbaiyán.