Varias instancias del gobierno de Estados Unidos enfrentan hoy
una demanda legal por rehusar información sobre la muerte de tres
ciudadanos de este país norteño, por ataques de aviones no
tripulados ocurridos en Yemen, en 2010.
La acusación, que involucra a la Agencia Central de Inteligencia
(CIA) y los Departamentos de Justicia y Defensa, fue interpuesta por
la Unión por las Libertades Civiles Americanas ante la Corte del
Distrito Sur de Nueva York.
El caso hace referencia a las muertes en un ataque de drones de
Anwar al Awlaki, presunto aliado de Al Qaeda, y de Samir Khan, ambos
ciudadanos estadounidenses, indicó el diario The Washington Post.
Asimismo, menciona el deceso, dos semanas después, del hijo de
Awlaki, de solo 16 años de edad, apuntó Prensa Latina.
La agrupación considera que esas instancias gubernamentales
actuaron de forma ilegal al no responder a un reclamo de aclaración
de los hechos solicitado en octubre pasado bajo la Ley de Libertad
de Información.
De acuerdo con los demandantes, además de carecer de autorización
para divulgar datos sobre el Programa de Asesinatos Selectivos, los
funcionarios de Defensa, Justicia y la CIA tampoco aceptan la
existencia de ese plan.
Sin embargo, los reportes de los medios de prensa mencionan de
manera rutinaria a fuentes anónimas del gobierno que ofrecen
detalles sobre el programa, aclara la acusación.
El caso se presentó en momentos en que la administración federal
debate la posibilidad de ser más explícita sobre el proyecto de los
aviones no tripulados o drones, ante la petición de información y
supervisión por parte de legisladores y órganos jurídicos
internacionales.
En ocasiones anteriores, la respuesta del gabinete ha sido que la
seguridad nacional prohíbe revelaciones sobre el programa
encubierto. La demanda hace hincapié en que el gobierno
estadounidense tiene poder para asesinar a sus propios ciudadanos
sin necesidad de presentar evidencias, ni revelar las normas de las
cuales se valen para dictaminar la liquidación.