El exdictador Reynaldo Bignone (1982-1983), el expolicía Luis
Abelardo Patti y el excoronel Pascual Oscar Guerrieri, fueron
procesados por el crimen de dos militantes peronistas, cometidos
durante la última dictadura argentina.
El juez federal Carlos Villafuerte Ruzo impulsó el juicio que
incluyó a otros seis represores vinculados con ese delito de lesa
humanidad, destacan hoy medios locales de prensa.
El 14 de mayo de 1983, Eduardo Pereyra Rossi y Osvaldo Agustín
Cambiaso fueron secuestrados, torturados y fusilados, según confirmó
una investigación pericial, pero el gobierno militar adjudicó las
muertes a un enfrentamiento con una patrulla policial.
A pesar de que ambos cuerpos tenían marcas de aplicación de
picana eléctrica y disparos a quemarropa, la justicia sobreseyó a
los culpables.
La causa fue reabierta por Villafuerte Ruzo ante las evidencias
de la irregularidad del procedimiento, señaló Prensa Latina.
Durante el gobierno de facto de Reynaldo Bignone, así como en los
regímenes militares anteriores se cometieron numerosos secuestros,
torturas y asesinatos. Todavía unas 30 mil personas están
desaparecidas desde esos tiempos de terrorismo de Estado.
El 28 de abril de 1983, tras fijarse la fecha de las elecciones
para octubre que llevarían a Argentina a la democracia, Bignone
ordenó por decreto la destrucción de la documentación existente
sobre la detención, tortura y asesinato de desaparecidos.
Documentos hallados posteriormente en la Base Naval Almirante
Zar, dan cuenta de que existen archivos que se daban por perdidos.
El expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) impulsó una política
de memoria, verdad y justicia con la derogación de las leyes de
amnistía para procesar a quienes cometieron crímenes de lesa
humanidad, linea que continúa el gobierno de Cristina Fernández.