Casi el 70 por ciento de los españoles considera que la evolución
de su economía familiar será igual o peor en los próximos seis
meses, reveló hoy aquí el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El Indicador de Confianza del Consumidor, elaborado por el CIS,
cayó en enero pasado 2,7 puntos y se situó en 68,3, muy por debajo
de los 100 puntos que mostrarían una percepción positiva de la
economía.
En concreto, el 69,9 por ciento de los consultados valora a la
baja la situación actual y las expectativas a corto plazo, unas
perspectivas que no eran tan malas desde los momentos más duros de
la crisis, a principios de 2009, advirtió Prensa Latina.
Según el estudio del organismo, dependiente del Ministerio de la
Presidencia, el 57,6 por ciento asegura que llega justo a final de
mes o le resulta difícil hacerlo sin echar mano de sus ahorros, y la
mayoría cree que esta situación será igual o empeorará en los
próximos meses. Quienes consideran que les va peor ahora en relación
con seis meses atrás, señalan como principales causas el alza
continuada de precios, el estancamiento del sueldo, la situación de
desempleo de algún miembro de la familia y la disminución de los
ingresos del hogar.
Los factores son muy similares entre los que creen que su
situación se agravará en el próximo medio año, pues apuntan al
encarecimiento del coste de la vida, la congelación salarial y la
incertidumbre con respecto a su situación laboral.
De los encuestados, sólo el 26,5 por ciento señala que no hay
ninguna persona en su entorno en paro o buscando empleo, en tanto
que el 69,7 por ciento cree que la situación para encontrar un
puesto de trabajo es peor a la de hace seis meses.
En términos generales, los ciudadanos aprecian que el contexto
económico actual se ha deteriorado y empeorará aún más, sobre todo
respecto a su situación doméstica, por lo que las expectativas para
el consumo no son buenas.