A 628 ascendió la cifra de heridos, incluidos 54 policías y
reclutas, en enfrentamientos alrededor del Ministerio del Interior
capitalino, mientras fuentes oficiales confirmaron este viernes al
menos 32 fallecidos y lesionados por tiroteos en Suez.
Fuentes médicas citadas por la agencia oficial de noticias MENA
indicaron que los 628 heridos en inmediaciones del Ministerio del
Interior en El Cairo, donde proseguían los choques, eran en su
mayoría activistas y seguidores de los clubes de fútbol Al-Ahly y
Zamalek, reporta Prensa Latina.
MENA también indicó que tiroteos entre manifestantes, fuerzas de
seguridad y supuestos infiltrados en las protestas de la localidad
de Suez, cercana a Puerto Said, provocaron 32 muertos y heridos, sin
precisar la cifra de decesos.
Sin embargo, la concentración en inmediaciones de la sede
ministerial obligó a los socorristas a trasladar en unas 35
ambulancias a más de 300 personas a centros asistenciales cercanos
por lesiones más severas y el resto fue atendido en cuatro
hospitales de campaña.
Los aficionados de los referidos equipos pusieron ayer a un lado
sus habituales rivalidades y convergieron en sendas marchas que se
dirigieron a la plaza Tahrir para protestar por lo que consideraron
inoperancia deliberada de la policía en los disturbios de Puerto
Said.
Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, se movilizaron para
condenar la muerte violenta de 74 personas en un estadio de la
referida localidad portuaria, al término de un partido entre Al-Ahly
y la selección Al-Masry, que ganó esta última 3-1, aunque fue
anulado.
Luego de llegar a Tahrir, un grupo de hinchas se dirigió a la
sede del Parlamento, donde los diputados se reunieron de urgencia
horas antes y responsabilizaron directamente al Ministerio del
Interior por la violencia en Puerto Said y la pésima actuación de
los uniformados.
Agentes policiales alegaron que no intervinieron en las trifulcas
sobre el terreno de fútbol invadido por aficionados del Al-Masry por
temor a ser linchados por la turba de fanáticos del equipo porteño.
Entretanto, la irritación popular por la tragedia futbolística,
considerada la peor de la historia de ese deporte en Egipto, llevó a
cientos de personas a avanzar hacia el Ministerio del Interior
intentando derribar las vallas de seguridad, instaladas desde
noviembre.
Con banderas egipcias y negras, en señal de luto, cajones negros
simulando ataúdes de las víctimas de Puerto Said, fotos y carteles
en los que se leía abajo, abajo el CSFA (Consejo Supremo de las
Fuerzas Armadas), los inconformes desafiaron la acción de los
agentes.
Según constató Prensa Latina, las calles aledañas a la
dependencia gubernamental quedaron colmadas de personas, a pesar de
que anoche la Policía disparó gases lacrimógenos con el argumento de
proteger el edificio y hacer retroceder a los manifestantes que lo
habían sitiado.
Además de repudiar la matanza en Puerto Said, muchos egipcios
retomaron las demandas de los últimos meses para que el CSFA
transfiera de inmediato el poder a una autoridad civil, mientras se
especula sobre acciones premeditadas de simpatizantes del
expresidente Hosni Mubarak.
De hecho, los enfrentamientos del jueves cerca del Ministerio del
Interior hicieron recordar los de noviembre y diciembre pasado en
los que las fuerzas de seguridad reprimieron brutalmente a
activistas, provocando más de 40 muertos, según datos oficiales.