Artesano del canto

VENTURA DE JESÚS

Cuando recientemente le confirieron en Matanzas el Premio José White 2011 por sus relevantes aportes a la cultura cubana, el doctor José Antonio Méndez experimentó un gran regocijo, como es de suponer por pura lógica, pero además se estremeció con la recapitulación que hizo de su vida profesional.

Foto del autorJosé Antonio Méndez, director coral.

"Creo que aún me falta mucha música por hacer, composiciones que no he abordado y obras emblemáticas de la música coral por encarar", dijo en señal inequívoca de su perenne inconformidad, luego de admitir que el lauro que lleva el nombre del insigne músico representa un altísimo reconocimiento y un compromiso para su vida futura.

Lo cierto es que se trata de una distinción merecida para este hombre —se graduó de Dirección Coral en la Escuela Superior de Música Franz Liszt, Alemania, nación en la que logró el Doctorado en Música, en la Universidad Martín Luther— que dirige el Coro de Cámara de Matanzas desde 1986, agrupación que en medio siglo de quehacer ha montado en su repertorio obras de varios estilos, desde la polifonía del siglo XVI hasta las más características de la música coral contemporánea.

Al explicar su relación con el Coro a lo largo de estos años, admitió que ha sido una gran suerte en su vida. "Este instrumento, al cual respeto y admiro, me ha permitido crecerme como profesional y lograr que la voz se convierta en algo tan hermoso y elevado como es el canto a voces. Agradezco a todas las generaciones de cantores que han pasado por esta agrupación, reconocida y admirada en Cuba".

¿Proyectos del Coro en el presente año?

"Preparamos una gira nacional. En mayo participaremos en un Simposio Coral entre Cuba y Estados Unidos y al que asistirán además siete coros de universidades estadounidenses y otros coros cubanos. También estaremos en el CorHabana, en junio, y conforme a lo previsto saldrá nuestro primer CD titulado San Juan murmurante".

A menudo, Méndez revive la tarde de verano que partió de su natal Jovellanos hacia la capital. "Tenía solo 15 años de edad y fue la primera vez que canté en un coro al que se consagraba un instructor de arte de la escuela donde yo estudiaba. Luego opté por una plaza para estudiar Dirección Coral en la Escuela Nacional de Arte".

Méndez es actualmente profesor de Dirección Coral en el Conservatorio de Música de Matanzas y del Instituto Superior de Arte de La Habana, y en medio de su ajetreo profesional no ceja en el rescate del local, hoy en ruinas, que fue sede del Centro Coral y donde ha desarrollado la mayor parte de su obra.

¿Es cierto que su primera experiencia coral tuvo que ver con trabajadores agrícolas?

"Así mismo es. Cursaba el primer año de Dirección Coral en la Escuela Nacional de Arte. Estaba en el periodo de vacaciones cuando tocaron a la puerta de mi casa, en Jovellanos, y me pidieron que preparara la mochila para partir hacia Colón a montar un coro con tractoristas que debían cantar el primero de septiembre en un acto nacional que tendría lugar en el Teatro Sauto. Allí conocí a Frank Fernández, recién graduado del Conservatorio Chaikovsky y también involucrado en aquella aventura. Fue un lindo episodio de mi vida que me sirvió de mucho en lo adelante".

 

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