Objetiva y entusiasta fue la asamblea de representantes
sindicales en la Empresa Vanguardia Socialista, de la rama mecánica,
que discutió el martes último el plan económico del año, y quienes
aseguraron, en nombre del colectivo, que lo cumplirán con la calidad
y eficiencia que se espera de esta entidad.
Un
sentimiento común en los que intervinieron: Vanguardia Socialista no
se va a cerrar y volverá a ser la fábrica destacada de la rama
mecánica que siempre fue.
En el año 50 de su fundación, el 4 de octubre de 1962 por el
Guerrillero Heroico, entonces ministro de Industrias, impacta
conocer que durante los últimos tiempos, esta fábrica se
deterioraba, su equipamiento languidecía por sucesivas roturas
técnicas, la baja disponibilidad financiera impedía que cumplieran
sus programas productivos y sus trabajadores se sumergían en el
desencanto y la falta de motivaciones, lo cual llevó a muchos a
tener que dejar el trabajo por frecuentes paralizaciones, a
jubilarse o trasladarse, al punto de que hace apenas unos meses se
manejó la idea hasta de cerrarla.
De esto y mucho más hablaron los obreros que intervinieron en el
encuentro, presidido por Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró
Político y secretario general de la CTC, y Salvador Pardo Cruz,
ministro de la Industria Sideromecánica, pero¼ no precisamente para
incitar pesimismos, sino todo lo contrario, para alentar el
optimismo que hoy los irradia porque desde el 22 de noviembre último
comenzó el renacer de Vanguardia Socialista.
Las raíces profundamente proletarias de su colectivo les hizo
insistir e insistir, discutir y reclamar el derecho que tenían de no
olvidar décadas de historia productiva en los talleres de forja,
fundición y rodajes, que le ganaron múltiples reconocimientos, entre
los más preciados y recordados, las periódicas visitas del
Comandante en Jefe, y el haber sido escogidos para encabezar en los
años 70 la creación del movimiento de microbrigadas en Alamar.
Rosa Peña, directora de producción de la empresa, presentó el
informe económico, que aun cuando refleja el tristemente recordado
cumplimiento del plan 2011 en apenas un 38 %, ya presenta las
credenciales del correspondiente a este año en tres direcciones:
producir 500 toneladas de piezas forjadas, 200 de piezas fundidas y
preparar las condiciones tecnológicas (rehabilitar) la línea de
rodajes, hoy paralizada, para que se reincorpore a aportar valores a
la industria.
Lo anterior se resume en 3 248 000 pesos planificados, de ellos
poco más de un millón en divisas, contando ya en sus instalaciones
con una parte importante de las materias primas y materiales para
respaldarlo.
A ello se suman medidas y tareas en preparación y capacitación
del capital humano, aplicar sistemas de pago por resultados, detener
el deterioro técnico y tecnológico de sus instalaciones que
implicará gradualmente mejoras y modernizaciones, lograr el
saneamiento contable-financiero, planes de ahorro y acciones de
control, entre otras. Más allá de indicadores y cifras¼ entre lo más
importante de esta asamblea estuvieron las palabras de los
dirigentes sindicales quienes, desde el caudal de experiencias de
más de 20 y de 30 años como forjadores y fundidores, en unos casos,
y en otros, a partir de su incorporación laboral de menos de un
decenio y las enseñanzas atesoradas, unieron voces y voluntades en
una misma dirección.
Esta es la de ser capaces de echar la empresa adelante, producir
con calidad, liquidar las cuentas que les quedan por cobrar¼ y todo
ello, con un común denominador, lamentablemente no siempre presente
en nuestras empresas: reconociendo el papel desempeñado por Jorge
Pérez, su director desde noviembre último, en primer lugar por la
confianza puesta y despertada en ellos, evidencia de lo que
significan los buenos cuadros en la conducción de un colectivo.
No todo será color de rosa, en esto insistieron Pardo Cruz y
Valdés Mesa. Habrá dificultades que enfrentar y siempre aparecerán
detalles que pondrán en riesgo alguno de los objetivos propuestos.
Sí podemos y sí lo vamos a hacer, fue la respuesta de los
trabajadores.