El Consejo de Seguridad inició este jueves una
segunda jornada de negociaciones privadas para tratar de vencer las
profundas discrepancias entre sus miembros y lograr un consenso que
permita adoptar una resolución sobre la crisis en Siria.
Los debates comenzaron hace dos días con una sesión
abierta que dejó a la luz las grandes distancias que separan las
posturas de las potencias occidentales miembros del órgano y las de
Rusia, con el respaldo de China y otros países como la India y
Suráfrica, reporta Prensa Latina.
Según trascendidos, para las discusiones de este
jueves existe un nuevo borrador surgido de modificaciones realizadas
al proyecto presentado la semana pasada por Marruecos e impulsado
por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido.
Aquel texto apoyaba la petición hecha por la Liga
Arabe para que el presidente sirio, Bashar al-Assad, abandone el
poder como primer paso para la solución del conflicto y reclamaba
apoyo para la imposición de sanciones contra Damasco.
Ambas ideas fueron rechazadas con energía por los
embajadores de Rusia y China ante la ONU, Vitaly Churkin y Li
Baodong, respectivamente, cuyos países tienen poder de veto en el
Consejo de Seguridad.
Moscú sostiene que ese cuerpo no debe inmiscuirse en
el conflicto interno en Siria ni imponer medidas para un eventual
acuerdo porque no tiene el mandato para eso.
E insiste en que la salida de la crisis solo puede
ser resultado de un proceso político dirigido por los propios
sirios, para lo cual invitó al gobierno y a la oposición de Siria
para sostener contactos informales en la capital rusa.
En medios diplomáticos no existe la seguridad de que
el proyecto definitivo sea sometido a votación esta semana.
Para su aprobación, las resoluciones sobre temas
candentes requieren el voto positivo de nueve de los 15 integrantes
del Consejo y ninguno en contra (veto)de los cinco miembros
permanentes: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China.
Los otros asientos del cuerpo están ocupados por
Alemania, Portugal, India, Colombia, Guatemala, Marruecos, Paquistán,
Suráfrica, Togo y Azerbaiyán.