El Reino Unido reducirá su contingente de combate en Afganistán a
finales de 2013 de acuerdo con lo previsto por la Fuerza
Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), según informó
hoy un portavoz oficial británico.
Tal medida no supone una aceleración de la entrega del control de
la seguridad a las fuerzas afganas, sino que responde a la
estrategia acordada en una cumbre de la OTAN en Lisboa en 2010,
afirmó un vocero de la oficina del primer ministro británico, David
Cameron.
El bloque atlántico enfrenta contradicciones después de que
Francia anunciara que adelantará a 2013 la retirada de sus tropas,
tras la muerte de cuatro de sus efectivos en manos de un militar
afgano, reflejó Prensa Latina.
De conformidad con lo pactado, las fuerzas de Kabul deberán
asumir a finales del año próximo la responsabilidad de la seguridad
en todo el territorio afgano, explicó el portavoz.
Este jueves, los ministros de Defensa de la OTAN discuten en
Bruselas, entre otros asuntos estratégicos, la situación de las
tropas de ocupación aliadas, presentes en Afganistán desde la
invasión, liderada por Estados Unidos en 2001, en el marco de la
llamada Guerra contra el Terrorismo.
En la actualidad, Londres mantiene unos nueve mil 500 soldados en
suelo afgano, la mayoría de ellos en la sureña provincia de Helmand
y tras más de una década de conflicto, prevé la retirada de 500
militares y tiene pronosticado abandonar la nación centroasiática a
finales de 2014, de acuerdo con fuentes castrenses.
Hasta ahora, las bajas militares británicas suman 397 desde que
iniciara el conflicto, lo que hace de los europeos la segunda fuerza
más golpeada por las bajas, cifra sólo superada por las mil 890
muertes en el ejército de Estados Unidos.
Conforme a altos mandos de la OTAN, los efectivos de la ISAF se
limitarán durante 2014 a una presencia de apoyo en operaciones de
combate, si bien serán las fuerzas afganas las que deben hacerse
cargo de un país destruido por la guerra.