El ministro de Estado y portavoz del gobierno, Pantelis Kapsis,
afirmó hoy que el país se encuentra al borde de la bancarrota
oficial por lo que es el momento de adoptar decisiones difíciles.
Por tal motivo, el dirigente anunció, en declaraciones a Mega TV,
la celebración de una reunión de urgencia entre los líderes
políticos de los tres partidos que sostienen el gobierno de
coalición para cerrar posiciones sobre tres puntos exigidos por la
troika- la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el
Fondo Monetario Internacional (FMI)- y en los que aún no se llegó a
un acuerdo.
Kapsis enumeró estos temas- salarios, pensiones y rescate
bancario- y dijo que la reunión convocada por el primer ministro,
Lukas Papademos, se llevaría a cabo esta misma noche o a lo largo de
la tarde del viernes.
Sobre los sueldos del sector privado recordó que empresarios y
sindicatos están negociando una reforma laboral que satisfaga a la
UE y al FMI, por lo que el resultado final puede suponer decisiones
difíciles y dolorosas.
Señaló que el gobierno cree que la reducción de los salarios
puede tener efectos muy negativos, pero subrayó que en última
instancia se trata de decidir si se mantienen las líneas rojas o se
decide lo contrario y así poder acceder al préstamo del rescate
financiero.
En este tema la troika mantiene una dura presión sobre el
gobierno tripartito, en el que el conservador Nueva Democracia (ND)
estaría a favor de reducir el salario mínimo, pero no de eliminar
las dos pagas extraordinarias actuales, mientras que el PASOK se
hallaría en contra de tal disposición.
Tampoco parece fácil llegar a un acuerdo sobre las pensiones,
pues ND mostró su oposición al plan preparado por el ministerio de
Trabajo en el que se contempla una disminución promedio de 15 puntos
porcentuales.
Por último, Kapsis señaló que el ejecutivo busca que el rescate
bancario ayude a las personas que invirtieron en bonos griegos como
forma de ahorro y no con fines especulativos, pero existen
diferentes posiciones dentro del PASOK, mientras los conservadores
aún no aclararon su posición.
De acuerdo con Prensa Latina, lo que a los líderes políticos no
se les escapa es que los términos exigidos por la UE, el BCE y el
FMI para acceder al segundo paquete de rescate por 130 mil millones
de euros pueden generar una explosión social sin precedentes.
El presidente de ND, Antonis Samaras, advirtió que Grecia no
soporta más austeridad y Yorgos Karatzaferis, líder del tercer
partido en el gobierno, la agrupación ultraderechista LAOS, advirtió
que nuevos recortes causarían un colapso económico y disturbios como
Europa no ha visto en décadas.
En la misma línea se manifestó ayer Poul Thomsen, miembro del
equipo de supervisión del FMI, al diario local Kathimerini, al
asegurar que los recortes presupuestarios por sí solos no salvarían
la economía griega ya que el país llegó al límite de lo que la
sociedad puede soportar.