El Partido Comunista de Chile (PCCH) advirtió que la ofensiva
imperialista de Estados Unidos y de potencias de la Unión Europea
contra Siria e Irán es altamente peligrosa para la paz mundial.
Están creando una situación que amenaza desembocar en una
agresión militar contra ambos países, con serias consecuencias para
la paz mundial, alertó una declaración de los comunistas.
Como expresión del injerencismo de Washington y sus aliados en la
zona, la agrupación de la izquierda chilena recordó la guerra
impulsada contra Libia y la destrucción de esa nación norafricana
con saldo de miles de muertos.
El objetivo evidente del nuevo colonialismo norteamericano y
europeo fue apoderarse de los recursos naturales de ese país e
imponer un supuesto derecho de dominación en el mundo, subrayó el
documento en alusión al territorio libio.
Con similares propósitos, añadió, Estados Unidos y sus
colaboradores están desplegando tropas en el golfo Pérsico y en las
cercanías de Siria.
El PCCH impugnó además las acciones terroristas y las falacias
que se tejen con el fin de pavimentar el camino de futuras
agresiones en la convulsa región, informó Prensa Latina.
Se conoce lo que costó al pueblo de Irak la invasión a su país,
avalada por informaciones falsas, rememoraron los comunistas.
El mensaje de marras llamó a todas las fuerzas democráticas del
mundo a rechazar el camino de la guerra y a crear las condiciones
para que se abra paso a una política de paz y de colaboración
internacional que permita a los ciudadanos sirios e iraníes decidir
su propio destino.
La agresión imperial en curso debe ser contenida. Es un asunto de
todos los pueblos y particularmente urgente en nuestra América
Latina, enfatizó el texto que anotó cómo la persistente embestida
contra países latinoamericanos que desarrollan políticas
independientes de los dictados imperiales podría expresarse también
con agresiones como la que está en curso en Oriente Medio.
En opinión del PCCH, el Gobierno de Chile debe contribuir a un
camino que suspenda las sanciones contra Siria e Irán, ponga fin a
la injerencia en los asuntos internos de esos países, a la vez que
se renuncie a la participación en una guerra contra ellos y se abra
paso a acciones para una salida pacífica que efectivamente garantice
la autodeterminación de sus pueblos.