Los marchistas del Consejo Indígena del Sur (Conisur) entrarán
hoy aquí en su segundo día de vigilia, en espera de negociaciones
con la intención de abolir una ley y construir una carretera en su
región.
Los dirigentes del Conisur quieren forzar, con la medida, a los
líderes de la Confederación Indígena de Bolivia (Cidob) a un diálogo
sobre la ley Corta 180, la cual declara la intangibilidad del
Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis).
El cacique mayor del Conisur, Gumercindo Pradel, advirtió que no
se moverá de La Paz hasta tanto no consiga la abrogación de la
referida Ley Corta y para conseguirlo, primero, debe convencer a los
líderes de la Cidob.
Pradel prometió no irse con las manos vacías y adelantó que la
vigilia será el marco para esperar a los dirigentes de la Cidob,
hasta ahora renuentes a sentarse a la mesa de negociaciones.
La construcción de la carretera, según Pradel, traerá desarrollo
a las comunidades que viven en el parque, en tanto advirtió que no
afectará el ecosistema, pues al igual que en muchos países del mundo
donde hay vías en medio de reservas, el medioambiente y la
naturaleza están protegidos.
La marcha del Conisur, formada por unas cuatro mil personas,
llegó a esta capital el pasado lunes, luego de 44 jornadas de camino
desde la localidad de Isinuta, en el trópico de Cochabamba, reportó
Prensa Latina.
Este lunes, sus dirigentes fueron recibidos por el presidente Evo
Morales, en tanto el martes dialogaron con las titulares de las
cámaras de Senadores y de Diputados.
Morales los visitó ayer en el Coliseo de la ciudad y prometió que
no volverían con las manos vacías, porque había dado instrucciones a
sus ministros de analizar cada una de sus demandas y atender las más
importantes.
Sin embargo, el jefe de Estado advirtió que el asunto de la
carretera tienen que resolverlo los líderes de ambas organizaciones
indígenas, aunque recordó que el monto para construirla estaba
garantizado.