Por
estos días se había especulado que Teófilo Stevenson (Las Tunas,
1952) estaba mal, muy mal, y que un padecimiento del hígado, lo
había puesto contra las cuerdas. Pero la realidad, tozuda como
siempre, se encargó de desmentir el rumor. Como afirmó el mítico
exboxeador de los pesos completos a este reportero, en su casa de la
barriada capitalina del Náutico: "Stevenson está entero".
"Es verdad que estuve hospitalizado dos semanas, porque fui a
hacerme un chequeo normal y los médicos me encontraron unos coágulos
en la arteria, cerca del corazón, que hubieran sido peligrosos si no
los detectaban a tiempo. Así que me ingresaron de urgencia para
disolverlos. Pero ya estoy bien", explicó.
Tras recibir el alta en el Centro de Investigaciones Médico
Quirúrgicas (CIMEQ) el pasado viernes, el tres veces campeón
olímpico (1972, 1976 y 1980) y mundial (1974, 1978 y 1988) señaló
que sigue al pie de la letra el tratamiento y las indicaciones
médicas, haciendo ejercicios y caminando regularmente para retornar
en breve a su trabajo en la Federación Cubana de Boxeo.
Admirado en todo el mundo por su carácter afable y sus hazañas
sobre el cuadrilátero —donde ganó 301 de sus 321 combates a lo largo
de dos décadas—, Stevenson quiso agradecer las muestras de cariño
recibidas en los últimos días por parte de sus muchos seguidores y
amigos, además de pedirles que no se preocuparan. Mientras, jaranero
y jovial como buen cubano, bromeó acerca de las informaciones
erróneas que difundieron varios medios hostiles a Cuba: ¡Imagínate,
ya me querían noquear!