|
Cumplimiento cafetalero con mayor
eficiencia
en
Santiago de Cuba
EDUARDO PALOMARES CALDERÓN
Conscientes de que el millón 600 mil latas de café
con que acaban de materializar el compromiso establecido dista mucho
aún de su potencial productivo, lo más significativo para Santiago
de Cuba ha sido la eficiencia con que ha transitado en la actual
cosecha cafetalera.
Decisiva
resultó la participación de las familias serranas.
El reto no puede ser otro para la provincia mayor
productora, que además de aportar con más de 3 020 toneladas del
grano procesado, alrededor del 52 % de todo lo que producirá este
año la nación, cerrará en febrero con un crecimiento superior al 10
% respecto a la contienda precedente.
Propiciado por el cumplimiento de todos los
municipios cafetaleros, encabezados por Songo-La Maya y Guamá,
sobresale en este resultado la recogida de más del 70 % del café con
las fuerzas internas, medida que contribuyó a la realización de una
de las zafras más rentables en los últimos tiempos.
"De esa forma —precisó Sergio Castillo Hechavarría,
jefe de café en el territorio—, se redujeron sustancialmente los
gastos mediante la eliminación de más del 50 % de las movilizaciones
de estudiantes y trabajadores, que requerían transporte,
combustible, alimentos y alojamiento en la montaña.
"Con
el anhelado propósito también se logró una mayor participación de
las familias serranas, creció el empleo, se elevó la estimulación en
el pago a productores y recogedores, y se beneficiaron las
plantaciones, pues las ramas sufren menos en manos de personal
experimentado en la recogida".
Como parte de la estrategia trazada en el programa
de desarrollo integral del café, el territorio comenzó ya los
talleres de preparación de la venidera cosecha, y trabaja en la
planificación y entrega de los recursos, que a diferencia de años
anteriores están asegurados casi al 90 % de las necesidades.
Castillo Hechavarría agregó que confiados en una
contienda 2012-2013 superior, sin haber concluida la actual se
labora arduamente en las principales actividades agrotécnicas, en el
enfrentamiento a plagas como la broca, y en la optimización del
proceso industrial.
En este último aspecto, ha quedado demostrado que
para asumir los picos de maduración sin afectar la calidad del
grano, deben elevarse las capacidades de secado, a través de la
recuperación de instalaciones desactivadas, y la rehabilitación de
los secaderos artificiales.
En igual sentido, ante las limitaciones objetivas de
combustibles y neumáticos para el transporte automotor rural, se
impone el mejoramiento de los caminos e intensificar la reproducción
mular, pues en no pocas circunstancias este animal resulta
insustituible en el acarreo del grano y el trasiego de posturas.
Junto a esas tareas inmediatas, este año los
caficultores santiagueros concentrarán los esfuerzos en la
rehabilitación de más de 300 hectáreas y la siembra de otras 2600,
para lo cual se dispone en viveros de más de 7 millones de plantas,
con predominio de la variedad Arábigo destinada a la exportación.
|