WASHINGTON, 26 enero.— Un 54 por ciento de los hispanos en
Estados Unidos considera que fue el grupo social más golpeado por la
crisis económica de 2008, destacó hoy un sondeo nacional.
Un 38 por ciento cree que les ha ido igual de mal que al resto de
sus conciudadanos, mientras solo un cinco por ciento asegura que les
fue mejor.
Casi un 60 por ciento reconoce, además, que al menos un familiar
directo estuvo desempleado en el último año, resaltó el centro de
investigación Pew Hispanic.
Datos oficiales confirman que de 2005 a 2009 los ingresos de los
hogares hispanos cayeron un 66 por ciento como promedio, cifra
superior al 53 por ciento registrado para los afroamericanos y el 16
por ciento en el caso de los blancos anglosajones.
Si bien la tasa nacional de paro se encuentra en 8,5 por ciento,
en el caso de los latinos ese indicador escala al 11 por ciento.
Los hispanos, que con 50 millones de personas representan el 16
por ciento de la población de la Unión, continúan por detrás de
otros estadounidenses en la mayoría de las mediciones. Recientes
investigaciones indican que la diferencia creció desde 2005, explicó
el Pew Hispanic.
Esto nos dice que en cuanto a temas de finanzas, lo más
importante para los latinos son los trabajos. Creo que este será el
tema número uno de cara a las elecciones, aseguró Mark Hugo López,
uno de los autores del estudio.
Pese a la negativa opinión de sí mismos, los hispanos son
optimistas cuando miran al futuro, señala la pesquisa.
El 67 por ciento de latinos dice que esperan que su situación
financiera mejore para el próximo año, en comparación con el 58 por
ciento de la población general, concluyó.
Unos 46,2 millones de estadounidenses viven por debajo de la
línea de pobreza, según estadísticas de la Oficina del Censo.
En la actualidad los pobres más indigentes del país, más de 20
millones de ciudadanos o lo que es igual una de cada 15 personas,
están en un nivel récord.
La penuria extrema se observa más entre hispanos y negros, las
dos principales minorías del país.
Resultados del último censo indican que el 27,6 por ciento de los
latinos en Estados Unidos viven en pobreza, comparados con 23,4 por
ciento de los negros.