WASHINGTON, 26 enero.— Más de 55 mil niños en Los Ángeles,
California, están catalogados hoy como desamparados o sin hogar,
segmento de la población estadounidense que más creció en los
últimos tres años en esa ciudad.
De acuerdo con la Oficina de Educación del Condado de Los Ángeles
(LACOE), ese sector social vulnerable se incrementó en un 60 por
ciento desde 2008, reportó el diario californiano La Opinión.
Creemos que el número puede ser aún superior ya que la mayoría de
las familias no reporta su situación y por lo regular nos enteramos
de los casos por el contacto directo de maestros o consejeros con
los menores, señaló Seema Gaur, especialista del Programa Homeless
(sin hogar) de LACOE.
No se trata de niños que viven con un cartón en la calle. Más
bien son aquellos que habitan en un garaje, conviven con tres o
cuatro familias o pernoctan en un hotel o albergue día a día,
explicó Vicente Bravo, consejero de bienestar y asistencia
estudiantil de LACOE.
El problema que enfrentan no es que no tengan un techo, sino que
carecen de un hogar estable o que sus padres enfrentan dificultades
para pagar un lugar donde vivir, apuntó Bravo.
De acuerdo con el funcionario, varios distritos escolares como el
de Lennox o Hawthorne, experimentan una elevada tasa de
inestabilidad en relación con el lugar de residencia de los
estudiantes.
Esta situación afecta a más niños de los que uno se pudiera
imaginar. Por ejemplo, en una escuela con una población de unos mil
estudiantes, entre el cinco y el 15 por ciento de ellos tiene algún
tipo de inestabilidad para residir en un hogar permanente, destacó
Bravo.
A escala de la Unión 1,6 millones de niños han sido identificados
como homeless, según la organización caritativa Feed the Children.