El presidente estadounidense, Barack Obama, reiteró este jueves
el mantenimiento de la política de deportaciones de inmigrantes
ilegales mientras el Congreso mantenga su negativa a impulsar una
reforma integral de las leyes.
Mientras no exista una reforma migratoria integral continuarán
las historias descorazonadoras de familias separadas o deportadas,
puntualizó el mandatario en una entrevista transmitida por la cadena
hispana Univisión.
El gobernante subrayó su compromiso de continuar impulsando una
reforma migratoria integral o al menos la Ley Dream. Por eso,
expresó, hablé de ello en el Mensaje del estado de la Unión y voy a
seguir hablando de ello.
Las declaraciones tienen lugar en momentos en que los candidatos
republicanos a retarlo en noviembre, el exgobernador Mitt Romney y
el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich
reiteran su posición de no apoyar la Ley Dream, reporta Prensa
Latina.
Esta normativa permitiría a miles de jóvenes hijos de
indocumentados regularizar la situación en el país bajo determinadas
condiciones.
Obama justificó su política al alegar que así está la ley en los
libros. Y la manera en la que funciona el sistema, el presidente no
tiene la autoridad de simplemente ignorar al Congreso.
Sin embargo, aseguró, su gobierno continuará dando prioridad
administrativa a la deportación de aquellos inmigrantes con
antecedentes criminales, y no a las familias que respetan la ley o a
los jóvenes estudiantes indocumentados.
Esta semana en su mensaje sobre el estado de la Unión, el
presidente llamó al Congreso a trabajar de inmediato hacia una
reforma migratoria integral o al menos de una legislación que
permita la permanencia de estudiantes indocumentados.
Asimismo indicó que los actuales aspirantes a la nominación
republicana para retarlo en noviembre representan ideas que son
erróneas para Estados Unidos.
Sobre este tema los republicanos evaden profundizar en sus
posiciones durante la campaña en Florida, anticipo de las primarias
en ese estado el 31 de enero próximo.
Al respecto, el exgobernador de Florida Jeb Bush llamó a sus
colegas de partido a considerar el problema migratorio con un
sentido económico y no solo como un tema de seguridad en la
frontera.
Los hispanos representan un margen de victoria en los 15 Estados
que probablemente decidirán la elección presidencial de 2012,
sostuvo Bush en un artículo de opinión publicado este jueves en el
diario The Washington Post.