Venezuela convocó este jueves a impedir que la conferencia de la
ONU sobre Desarrollo Sostenible (Río+20) sirva para legitimar una
estrategia que pretende convertir a la naturaleza en mercancía.
Se está promocionando un nuevo espejismo que deja de lado las
acciones necesarias para alcanzar el desarrollo sostenible e impulsa
patrones de consumo y producción que destruyen el planeta, reporta
Prensa Latina.
Las advertencias fueron hechas este jueves por el representante
permanente de Venezuela ante Naciones Unidas, Jorge Valero, al
hablar en las negociaciones sobre el primer borrador del documento
que debe aprobar la cita de Río+20 en junio próximo.
El diplomático consideró que el proyecto presentado para su
discusión carece de líneas concretas de acción para un uso de los
recursos naturales que fortalezca la inclusión social y la
protección del medio ambiente.
Dijo que no se puede continuar priorizando un desarrollo
económico que ha destruido los ecosistemas y multiplicado la pobreza
de las personas y la tierra.
Los actuales patrones de consumo y producción suponen una
distribución del ingreso que consolida la pobreza y la destrucción
del planeta, apuntó al reclamar medidas que garanticen el desarrollo
social y la protección ambiental.
Denunció los intentos de priorizar en las discusiones al sector
privado, que solo busca jugosos negocios en contra de los
ecosistemas , y de defender los intereses de las corporaciones
transnacionales y el mundo financiero internacional.
Valero insistió en que Río+20 debe conducir a superar las brechas
y vacíos en materia de erradicación de la pobreza, exclusión social
y protección ambiental y reafirmó el valor de los principios de
igualdad y no discriminación.
También rechazó las pretensiones de convertir la transferencia de
tecnologías en un negocio lleno de condicionalidades, chantajes y
afanes de dominación y pidió la abolición de todas las barreras
técnicas, legislativas y administrativas en esa materia.
Sobre el tema energético dentro del proyecto de documento, Valero
criticó el esquema de la Energía Sostenible para Todos, impulsado
por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Explicó que esa iniciativa tiene un enfoque equivocado al
considerar que el uso de combustibles fósiles es un problema, en vez
de su uso irracional, para lo que reclamó compromisos de producción
y uso responsable y sustentable de esos recursos.
En ese sentido, el embajador venezolano destacó las experiencias
de Petrocaribe y Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) que
persiguen combinar el uso de energías no renovables con las
renovables.
Río+20 debe producir un documento conciso e inclusivo con
iniciativas que promuevan el acceso universal y seguro a los
alimentos, el agua, la energía, la agricultura, la vivienda, el
empleo digno, la justicia y la democracia, sentenció.