El ministro británico de Energía, Chris Huhne, calificó este
jueves de decepcionantes las exploraciones petroleras en aguas de
las islas Malvinas, ante denuncias de Argentina sobre el saqueo de
los recursos naturales de la zona.
En su primera aparición pública tras una operación de tiroides,
la presidenta argentina, Cristina Fernández, reiteró el legítimo
reclamo de su país sobre las islas y denunció que Reino Unido está
depredando nuestro petróleo y nuestra pesca, reporta Prensa Latina.
Los alegatos argentinos se basan en la explotación de los
recursos naturales de la plataforma suramericana por manos
británicas, que toma como base de partida a las Malvinas, islas
ocupadas por Reino Unido en 1833 y causantes de una confrontación
bélica entre ambos Estados en 1982.
No obstante, desde hace meses, algunas empresas británicas del
sector energético llevan a cabo labores de prospección en esa área
meridional del Atlántico, en medio de una batalla diplomática con la
nación del Cono Sur como parte del conflicto histórico por la
soberanía del archipiélago.
En ese sentido, la exploración inicial que se ha hecho en aguas
territoriales de las islas Falklands (denominación británica de las
Malvinas) es decepcionante, afirmó Huhne, quien intentó minimizar el
fracaso al decir que tal situación podría cambiar en el futuro.
La semana pasada, en una acción considerada por medios
informativos de gesto absurdo o mal chiste, Londres acusó a
Argentina de colonialismo.
Tal calificativo fue rechazado por el gobierno de Fernández, que
instó al primer ministro británico, David Cameron, a acatar la
resolución de Naciones Unidas para una salida pacífica negociada al
conflicto, algo a lo cual se han negado siempre los europeos.
Reino Unido respondió con la actualización de sus planes de
defensa de Malvinas ante un eventual ataque argentino y confirmó el
envío de más soldados a las militarizadas islas, entre los que se
encuentra el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión a
la Corona británica.
Por ahora, las Malvinas cuentan con cuatro modernos aviones
Thyphoon en Mount Pleasant, base aérea con radar, y una fragata o un
destructor de patrulla en el área.
Además, en las islas se mantiene estacionada una guarnición de
mil 700 hombres, casi equivalente a la población local.