Las autoridades de Nueva Zelanda confirmaron este jueves que las
últimas 33 ballenas piloto de las 99 varadas en una playa de la Isla
Sur, fueron sacrificadas tras fracasar en los intentos por
devolverlas al mar.
Según el informe, divulgado por la radio y la televisión
neozelandesas, del grupo encallado desde el pasado lunes en la bahía
de Golden, sobrevivió un número ascendente a 17 cetáceos, reporta
Prensa Latina.
Los especialistas mostraron su preocupación ante el aumento de
ese tipo de incidente, el tercero de su tipo ocurrido durante el
actual verano austral en Nueva Zelanda.
Las aguas locales forman parte de la ruta seguida por las
ballenas cuando se dirigen a la Antártida, o en el mes de septiembre
inician el viaje de retorno hacia aguas más frías.
La ballena piloto, también llamada Calderón común, es un cetáceo
de frente abombada y cuerpo robusto con una longitud de hasta siete
metros.