Los muftís (juriconsultos islámicos) de Siria convocaron al
pueblo a preservar y defender la armonía y unidad nacional, mientras
gigantescas manifestaciones tienen lugar en esta capital y otras
ciudades en apoyo al gobierno y de "rechazo a la intromisión
extranjera", reportó Prensa Latina.
Los medios reportan que la XIV Conferencia de Muftís y Directores
de Bienestar Social repudió los llamados de Occidente y algunos
estados árabes a una intervención militar en Siria.
Los doctores de la ley musulmana en este país consideraron tales
exhortaciones como una interferencia en los asuntos internos del
país y "una gran traición que solo generaría caos y derramamiento de
sangre".
En una declaración que circula hoy aquí los participantes en el
foro denunciaron el extremismo, el fanatismo y el terrorismo y
recalcaron que el deber de los líderes religiosos es elevar la
consciencia del pueblo acerca de la conspiración que se lleva a cabo
contra Siria.
También instan a preservar la armonía religiosa y la unidad
nacional sobre la máxima que Siria es la madre de todos los sirios,
no importa su fe.
A su vez, urgieron a los líderes religiosos en la Nación Árabe a
fortalecer la concordia y la comunicación entre los pueblos de los
países islámicos para enfrentar los ataques de que son blancos el
Islam y los musulmanes.
El ministro de Bienestar Religioso Mohammad Abdul-Sattar al-Sayyed
manifestó en la conferencia que Siria permanecerá firme y rindió
tributo a quienes han ofrendado sus vidas por restaurar la
estabilidad y la seguridad.
Censuró que las 'fatwas' (edictos) que hacen desde fuera del país
"algunos que dicen ser líderes islámicos los cuales exhortan a matar
al pueblo sirio carecen de significado y están destinados a socavar
a la nación y satisfacer a Israel y a Estados Unidos".
Se refirió a islamitas wahabies, partidarios de un islamismo
radical, fundamentalista, que aparecen en particular en canales de
la televisión saudita los cuales instan a los musulmanes sirios, en
especial a los de la escuela sunita a cometer actos de violencia y
vandálicos contra otras comunidades de religiosos.
El Gran Muftí de la República Siria, Ahmad Badreddin Hassoun,
dijo que transcurren momentos sensibles para el país y las naciones
árabes e islámicas, y urgió a todos los clérigos musulmanes a jugar
su papel aglutinador frente a la conspiración y la injusticia.
Mientras, en Damasco desde anoche grupos de personas, algunos
envueltos y otros enrbolándo la bandera siria con la foto del
presidente Bashar al-Assad o recorrían calles de esta gran metrópoli
donde residen unos ocho millones de habitantes.
Desde las primeras horas de hoy una muchedumbre comenzó a
repletar la Plaza Saba Bahrat, en el centro de la capital, devenida,
al igual que la Plaza Omeya, símbolos de la decisión popular de
defender la unidad nacional y al país ante la hostilidad de centros
de poder en Occidente y de intereses en el mundo árabe.
Concentraciones similares se registran en las plazas Saadallah
al-Jaberi, de Aleppo, la mayor urbe de Siria; a la de la
Gobernación, en Lattakia, a la Presidencial, de Hasaka, así como a
la explanada marítima de Tartous y otros sitios céntricos de Deir
Ezzor, reporta la televisión que transmite imágenes de esas
manifestaciones.
Cantando canciones patrióticas, eslóganes de apoyo al presidente
al-Assad, millones de sirios salieron a las calles para expresar su
decisión de defender al país contra la intromisión foránea y la
violencia terrorista que han desatado grupos armados que las
autoridades afirman cuentan con apoyo del extranjero.
Igualmente jóvenes, en especial mujeres, colocaron ofrendas
florales en el monumento al Soldado de la Patria en un parque de la
Plaza Omeya, donde a la sombra de sus árboles un grupo de féminas
mantienen una vigilia desde principios de noviembre contra los
ataques de la Liga Árabe contra su país.