La Coalición de Derechos Civiles de Connecticut (CDCC), Estados
Unidos, pidió hoy a la gobernación estadual leyes más drásticas para
castigar a policías racistas.
Esta propuesta de la organización cívica siguió al arresto el
martes último de cuatro uniformados acusados por obstrucción de la
justicia y uso de fuerza excesiva sobre todo contra extranjeros.
Mongi Dhaouadi, principal vocero de la CDCC, manifestó que es el
tiempo correcto para actualizar las legislaciones y recordar que la
discriminación contra un solo individuo es una afrenta contra toda
una comunidad.
Dhaouadi apuntó que las normativas vigentes datan de 1999 y se
limitan a exhortar a las autoridades del orden público a no aplicar
perfiles raciales en sus procedimientos y reportar ante la fiscalía
incidencias demográficas de las multas de tránsito.
A inicios de esta semana cuatro oficiales policiales fueron
detenidos en la localidad de East Haven, Connecticut, luego de una
investigación de dos años sobre la base de sospechas acerca de la
aplicación de métodos operacionales racistas y xenófobos.
El comando antiinmigrante se hacía llamar The Miller's Boys,
estaba dirigido por el sargento John Miller, e integrado por los
patrulleros Dennis Spaulding, David Cari y Jason Zullo.
Este evento cobró notoriedad nacional este miércoles cuando
también el alcalde de East Haven, Joseph Maturo, demostró desprecio
hacia la comunidad hispana asentada en Estados Unidos.
De acuerdo con Prensa Latina, al referirse al caso de los
policías racistas inhabilitados, Maturo dijo a reporteros que sentía
pena por los latinos y por eso cuando regrese hoy a mi casa voy a
comer algunos tacos (plato típico mexicano).