En
países como España, Italia y Francia, el hombre común y sobre todo
los niños, están sometidos cada día al impacto de unos mil mensajes
publicitarios, inductores al consumismo; por ello quienes nos
dedicamos a la literatura para infantes y adolescentes adquirimos
una enorme responsabilidad: la de contribuir al crecimiento humano,
espiritual, de las generaciones más jóvenes, reto que muchos asumen
con rigor y creatividad.
Así manifestó en La Habana, en declaraciones para la AIN, Carlo
Frabetti, escritor italiano, radicado desde hace buen tiempo en
España, quien posee un significativo catálogo de obras dedicadas a
los más jóvenes lectores.
Frabetti, miembro activo de la Red en Defensa de la Humanidad, ha
vuelto esta vez a Cuba para integrar el jurado de literatura para
niños y jóvenes del Premio Literario Casa de las Américas 2012.
Dijo estar muy sorprendido del buen nivel de las obras
concursantes y destacó que ha sido una experiencia provechosa
departir con los demás miembros del jurado: la ecuatoriana Leonor
Bravo, la boliviana Liliana de la Quinta, el dominicano Avelino
Stanley y el cubano Nelson Simón.
Subrayó que han leído, disfrutado y aprendido mucho y, en cuanto
a tendencias de este tipo de literatura, considera que son las
vigentes en los 10 o 15 últimos años, aunque con un tono muy lírico,
propio de Latinoamérica y el Caribe, que contrasta con la forma en
la cual se escribe en España.
Frabetti ha publicado más de 40 libros, muchos de ellos para
niños y jóvenes, como La magia más poderosa (Alfaguara,
1994), El ángel terrible (Alfaguara, 2000), Malditas
matemáticas (Alfaguara, 2000) y El vampiro vegetariano
(SM, 2001). En 1998 ganó el Premio Jaén de Literatura Infantil y
Juvenil con El gran juego.