Caminante, sí hay camineros

ORTELIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ

LOS RAMONES VIEJOS, Florencia.— Antonio Cabrera Cabrera, uno de los pocos hombres que se dedica al arreglo de los caminos de montaña en la provincia de Ciego de Ávila, deja escapar una confesión que confirma su apego a la labor que desempeña desde hace casi una década: "aquí estaré hasta que me queden fuerzas".

Foto del autorAntonio Cabrera Cabrera.

Va por la vida con la misma responsabilidad con que arregla parte del camino que lleva al caminante hasta Los Ramones Viejos, quizás la única comunidad en Cuba enclavada en áreas de tres municipios: Florencia, en Ciego de Ávila, y Jatibonico y Yaguajay, en Sancti Spíritus.

Le comento a Antonio que hemos recorrido nueve kilómetros por una vía sin importancia, a juzgar por el poco tráfico: solo dos o tres hombres a caballo, un tractor, y el jeep nuestro.

—¡Sin importancia! ¿Quién le dijo tamaña barbaridad?, exclama.

"Este camino humilde divide a las provincias de Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, y acorta el trayecto en más de 20 kilómetros entre Los Ramones Viejos a Florencia. Por aquí baja toda la madera de la zona. Y el camino tiene su historia. Como a un kilómetro de aquí está el monumento que marca el lugar donde los españoles emboscaron y asesinaron al Comandante del Ejército Libertador Pío Cervantes, en noviembre de 1895.

—¿Cómo fue que se decidió por este oficio?

"Lo decidí por voluntad propia. Arreglar caminos de montaña es una labor abnegada y difícil. Este mismo estaba perdido de marabú y otras malezas. Ni a caballo se podía pasar, y nuestra cuadrilla de cuatro hombres lo ha ‘entrado en cintura’. Mi hijo Yarisbey, de 25 años, también labora aquí."

—Las piedras abundan. Veo montículos a ambos lados del vial.

"En algunas partes, sí; en otras, no. En la mía escasean y debo salir a buscarlas con una yunta de buey. En la parte de mi hijo abundan, pero si las cojo, después él no tiene. La ley del caminero es el respeto. Los montículos los hacemos para tener seguro el material de relleno bien cerca de la vía."

—¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentra un caminero para desarrollar su labor?

"El primero y más importante es que no todos comprenden la utilidad de nuestra labor y nos olvidan un tanto. Aquí necesitamos limas, machetes, palas, piochas, guatacas, carretillas... y últimamente debemos buscar los implementos por gestiones propias."

"Otras de las inquietudes es que algunos choferes nos desbaratan las zanjas de drenaje por donde se va el agua. Entonces el camino se nos inunda y debemos volver a realizar el trabajo."

—¿Y por qué son tan exquisitos y limpian las zanjas en medio del monte?

"Todo tiene su secreto. El agua debe correr libre. Nosotros sabemos cuál es su vía de escape. Si se fija observará que algunas zanjas se adentran en el bosque. Casi siempre van a parar a algún arroyo.

"Mi filosofía es hacer bien el trabajo desde la primera vez. A los guajiros no nos gusta que nos llamen la atención. Aquí nada sería posible sin exigencia y amor."

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir