WELLINGTON. — Los principales directivos de la red
informática Megaupload detenidos preventivamente en Nueva Zelanda
enfrentan cargos que comprenden condenas superiores a los 50 años de
cárcel.
Kim Schmitz, fundador de la entidad, y sus
principales colaboradores- los también alemanes Finn Batato y Matías
Ortmann, así como el holandés, Bram van der Kolk-, tienen demandas
judiciales que van desde piratería hasta extorsión y lavado de
dinero.
Según medios de prensa neozelandeses, la
espectacular operación en la casa de Schmitz, con residencia aquí y
en Hong Kong, se extendió por 24 horas y participaron no menos de un
centenar de policías locales y agentes del Buro Federal de
Investigaciones (FBI), de Estados Unidos.
Los bienes requisados, entre ellos autos de lujo,
ordenadores y documentos, sobrepasan los seis millones de dólares,
además de una cifra de 11 millones más en cuentas congeladas en
bancos de Nueva Zelanda.
De inmediato, diarios y televisoras reportaron otra
extensa operación policial en Hong Kong que abarcó al menos 100
oficinas vinculadas a Megaupload y que incluía un hotel de lujo
alquilado por 12 mil dólares diarios cada suite.
Los bienes congelados vinculados a Schmitz pasan de
los 330 millones de dólares hongkoneses (un dólar estadounidenses
igual a 12,8 dólar USA) pero además, aparecía como director de al
menos 10 compañías en Hong Kong.
Conocido también como Kim Dotcom, detenido sin
fianza y con posibles primeras audiencias a partir del lunes
próximo, era reclamado por las autoridades estadounidenses y
enfrenta una solicitud de extradición a ese país.
La repercusión del escándalo abarca prácticamente a
todos los continentes, y comprende además, la responsabilidad de
piratería masiva de diversas obras protegidas por derecho de autor y
otros numerosos sitios web en internet, según las investigaciones
efectuadas desde el año 2005, fecha de fundación de Megaupload.