LONDRES. — Indignados del movimiento Occupy London
ocuparon este sábado la llamada Casa Romana, un edificio de oficinas
corporativas en el área capitalina de Barbican, en protesta contra
la avaricia del sector financiero británico.
En lo que se cuenta como la quinta ocupación, los
manifestantes se apoderaron del inmueble de nueve pisos para instar
a la City a convertirse en un organismo público más transparente,
como cada organismo público en el país.
De acuerdo con portavoces del movimiento, los
activistas permanecerán en la edificación, que anteriormente
albergaba a empresas de servicios financieros, hasta que la
Corporación de Londres publique los detalles de sus cuentas
bancarias.
La Corporación, entidad encargada de la City, ha
minado nuestra democracia a través del poder de sus grupos de
presión y debe someterse a escrutinio público, demandó el vocero de
los indignados, Bryn Phillips.
Si la City se compromete a publicar sus cuentas en
efectivo, nosotros abandonaremos el edificio inmediatamente; de lo
contrario, tomaremos medidas pertinentes hasta que ese momento
llegue, acotó.
Asimismo, Philips indicó que pese a no reportarse
todavía detenciones, la presencia policial en la zona por la nueva
acción es la más alta desde que Occupy London emplazara un
campamento de protesta en la plaza de San Pablo el pasado 15 de
octubre.
Esperamos que vengan más personas a unírsenos,
destacó Philips, quien anunció para el próximo lunes la realización
de una conferencia cuyo título será Las finanzas secretas y
actividades de cabildeo de la City .
El miércoles, el Tribunal Superior de Londres
autorizó la petición de desalojo interpuesta contra los indignados
por las autoridades municipales del lugar, aunque los inconformes ya
anunciaron que presentarán recurso de apelación ante las instancias
judiciales.
Desde el año pasado, Occupy London mantiene
campamentos de protesta en la plaza de San Pablo y Finsbury Square,
en rechazo a la codicia financiera, los recortes presupuestarios, el
desempleo y las desigualdades sociales.
El movimiento también ocupó un inmueble del banco
suizo UBS e irrumpió en una sede de la compañía minera global
Xstrata, lugar donde los inconformes fueron reprimidos por la
policía con el uso de la fuerza.