LA PAZ. — El proceso de cambio en Bolivia es un
proyecto político programático y de reivindicación cultural del
pueblo, afirmó este sábado el presidente Evo Morales en la
inauguración de una cancha sintética de fútbol en Tiwanaku,
municipio al oeste de La Paz.
A pesar de los errores y desaciertos cometidos,
jamás traicionaremos a la lucha del pueblo boliviano, subrayó el
mandatario boliviano.
Este proceso es irreversible, reafirmó Morales ante
los miles de personas de la localidad, organizaciones sociales y
campesinas, miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional y del
gabinete, altos oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía, así
como los embajadores de Cuba, Venezuela y Ecuador, asistentes al
acto.
Si hablamos del instrumento político por la
soberanía de los pueblos, el Movimiento Al Socialismo, nace de los
sectores más abandonados, humillados y olvidados, que es el
movimiento campesino originario, expresó Morales en otra parte de su
intervención.
Convocamos a otros sectores sociales transportistas,
mineros, fabriles, profesionales y otros para juntarnos y trabajar
para servir a la Patria y al pueblo, para que Bolivia sea un país
digno y soberano, agregó.
Durante su discurso remarcó que este año, por
primera vez en la historia del país, la Asamblea Legislativa
Plurinacional será conducida por dos mujeres, tras recordar que a la
cabeza de la Cámara del Senado estará Gabriela Montaño, mientras la
Cámara de Diputados será dirigida por Rebeca Delgado.
Morales destacó asimismo que la mitad de su gabinete
está conformado por ministras.
Las mujeres, apuntó, tienen la oportunidad de
contribuir con su trabajo y su esfuerzo al pueblo boliviano.
Al final de su intervención en Tiwanaku, el
presidente Evo Morales invitó a su homólogo de Perú, Ollanta Humala,
a jugar un partido de fútbol en la cancha recién inaugurada en este
sitio de la civilización precolombina, en reciprocidad al cotejo
amistoso que ambos sostuvieron hace un mes en la ciudad peruana de
Cusco.