La inminente publicación de un tabloide con extractos del libro
Mein Kampf (Mi Lucha) de Adolf Hitler, ha relanzado
una vieja polémica en Alemania sobre cómo abordar el pasado
fascista.
Mi lucha recogió las ideas ultranacionalistas y antisemitas
de Hitler y fue utilizada como obra de culto por el Tercer Reich
hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue vetada. Casi
siete décadas después, el editor británico Peter McGee planea
divulgar en Alemania pasajes del panfleto junto con valoraciones de
reconocidos historiadores.
El folleto de 15 páginas circularía anexo al popular semanario
Zeitungszeugen (Diario Testigo), editado por McGee, que reproduce
páginas de periódicos nazis de las décadas de 1920 y 1930 desde una
perspectiva crítica.
El empeño del editor británico se enfrenta al estado de Baviera,
que desde el fin del régimen nazi conserva los derechos de autor de
todos los textos de Hitler y se opone a que se difundan. En el 2009,
cuando vio la luz el primer suplemento del Diario Testigo, las
autoridades de Baviera requisaron el periódico en su región. La
medida llegó a los tribunales y el juez dio la razón a McGee, quien
logró vender más de medio millón de ejemplares entre el 2009 y el
2010.
La reacción bávara ante la nueva publicación no se hizo esperar.
En un comunicado público aseguraron que los segmentos son demasiado
largos para ser considerados extractos y por tanto tendrían que
respetar sus derechos editoriales.
Más allá de tecnicismos legales, McGee declaró a la revista Der
Spiegel que "el aura de lo prohibido ha convertido a Mi Lucha
en un mito" y que lejos de ensalzar los presupuestos del líder
fascista, pretende mostrar a la obra como lo que es: "un libro
extremadamente malo y sin lógica".
El presidente del Consejo Central de los Judíos de Alemania,
Dieter Graumann, respaldó la publicación porque prohibirla no tiene
sentido cuando se puede consultar fácilmente en Internet.
El auge de las ideas extremistas y xenófobas en toda Europa, que
nuevamente vive una etapa de crisis económica, demanda que los
pueblos conozcan su historia para no repetirla.