LISBOA,
20 de enero. — El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho,
admitió este viernes que su país se encuentra actualmente en una
situación económica "realmente crítica", por lo que espera que las
exportaciones logren reactivar el sistema financiero que está "en
profunda recesión".
"Atravesamos un momento crítico que produce un clima de
inestabilidad y de inseguridad sobre el futuro de Europa y, en
consecuencia, de Portugal", enfatizó Passos Coelho desde el
Parlamento.
Pese a sus declaraciones, dijo que la nación europea podría
"registrar este año un excedente comercial, lo que no ocurre desde
hace varios años".
Portugal, el tercer país de la zona euro después de Grecia e
Irlanda en pedir "ayuda" a la Unión Europea y al FMI, obtuvo en mayo
pasado un préstamo de 78 000 millones de euros (100 853 millones de
dólares) a cambio de un duro programa de ajustes para reducir el
déficit fiscal público.
Las medidas que pretende aplicar el Gobierno para tratar de
"frenar" la crisis económica y financiera que afecta a la nación
europea incluyen aumentos en los impuestos sobre el gas y la
electricidad, un alza de los precios de los transportes, una
reducción de los sueldos de los funcionarios y un aumento en media
hora de la jornada laboral en el sector privado.
Según estimaciones oficiales, la política de rigor provocará este
año en Portugal una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de
3 %, y el desempleo afectará al 13,4 % de la población activa.