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Mallorquina María del Mar Bonet cantó a las islas desde La Habana

La música mediterránea y caribeña de Islas del mar deleitó a quienes asistieron al concierto de la cantautora española de expresión catalana María del Mar Bonet (1947), junto a músicos cubanos de diversas formaciones y estilos.

Desde la ínsula balear de Mallorca, una de las grandes voces del Mediterráneo arribó a La Habana para recibir la víspera el Premio Internacional Cubadisco 2011 -por su álbum Bellver-, pero, ante todo, para cumplir -según dijo- un "sueño remoto": cantar en Cuba.

El espectáculo Islas del mar, pórtico ultramarino del festival catalán de música de autor Barna Sants -a partir del 26 de enero-, propuso dos segmentos en los que la artista mostró versatilidad interpretativa para tomarle el pulso a la música afrocubana y, más tarde, cautivar al público, arropada por orquestaciones sinfónicas de aliento marino.

El contrabajista cubano Jorge Reyes -y su quinteto- acompañaron a la mallorquina durante media velada, traduciendo la poética mediterránea (ritmos, armonías) a los códigos exultantes -a veces frenéticos- del son cubano y el latin jazz.

La cultora de la Nova Cançó catalana entonó en su lengua versos y leyendas de las costas de su infancia, pero también dio Gracias a la vida -obra de la chilena Violeta Parra- y visitó el jazz de la estadounidense Billie Holiday.

Poco antes del entreacto, Bonet invitó a la cubana Omara Portuondo -diva del Buena Vista Social Club- para culminar el diálogo musical con la interpretación a dúo de la antológica criolla-bolero cubano Quiéreme mucho.

Casi a capella -apenas con el discreto acompañamiento de Reyes y su contrabajo-, el virtuosismo vocal de ambas cantantes consiguió poner de pie a los presentes en el capitalino Teatro Lázaro Peña.

Junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba -conducida por su director titular Enrique Pérez Mesa-, María del Mar Bonet recorrió, con piezas de su laureado fonograma Bellver, toda la cuenca mediterránea en la noche habanera.

Un tema de salutación, Merahaba (Hola, en árabe) -del compositor turco Zulfu Livaneli- abrió esta segunda fase del recital, que continuó con Les illes (Las islas), Danza de la primavera y Per Hipócrates, una canción popular griega.

La balanguera, Jota marinera, y Desde Mallorca a La´Arger fueron otros puntos de llegada y partida en un bojeo melodioso apegado a la cultura y las tradiciones de un mar de larga historia. (PL)

 

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