El embajador de la isla ante los organismos internacionales con
sede aquí, Rodolfo Reyes, señaló que entre las violaciones de
Washington está la continuidad de la Sección 211 de la Ley Ómnibus
de Asignaciones Presupuestarias de 1998, que atenta contra los
derechos de titulares de marcas cubanas.
La citada disposición forma parte del entramado de medidas que
configura la injusta, ilegal y genocida política de bloqueo
estadounidense contra Cuba, repudiada de modo abrumador por la
comunidad internacional, apuntó.
Reyes recordó que la derogación de la Sección 211 es una
obligación jurídica establecida en el marco del órgano de Solución
de Diferencias de la OMC.
Ese mecanismo estadounidense crea obstáculos a las inversiones
extranjeras en la isla, asociadas a la comercialización de productos
cubanos de prestigio mundial y permite situaciones como la venta
fraudulenta por la compañía Bacardí de un ron bajo la marca Havana
Club.
En su intervención, el diplomático denunció, además, la doble
moral de Washington, al arrogarse el derecho de juzgar a otros
miembros de la OMC, pese a reiterados incumplimientos en su seno.
Cuba contó en el foro con el apoyo de numerosas delegaciones,
entre ellas las de Bolivia, Brasil, Chile, China, Ecuador, México,
Paraguay, Uruguay y Venezuela.