Pautas para producir con ideas propias

IVETTE FERNÁNDEZ

foto: yaimí raveloPor mera apreciación, la mejor arma de la que han dispuesto hasta ahora los cuentapropistas ha sido un trato rápido y obsequioso, y una imagen pulcra, pero algo que sin duda influye en la eficiencia es el conocimiento de las normas que rigen la actividad, la calidad de la materia prima empleada y los instrumentos de medición y pesaje que se empleen.

Asimismo, la información de la que dispongan y la capacitación que en este sentido posean, será vital para el desempeño de su quehacer. Porque aunque la diversificación de los servicios es algo que se agradece, es también reconfortante que los bienes adquiridos o los servicios demandados tengan la calidad requerida.

Según René Fernández Infante, director de normalización de la Oficina Nacional (ONN): "Ha sido necesario organizar un poco las disposiciones rectoras de estas actividades. Por ello ha habido que revisar el decreto ley que rige la normalización y la calidad, el cual se encuentra muy avanzado en su etapa de culminación. Estamos conscientes de que su trascendencia repercutirá en todas las actividades del país, para elevar la calidad de lo que se produce o los servicios que se prestan, y se han detallado aquellas disposiciones que son comunes, tanto para el sector estatal como para el no estatal. Esto mismo lo estamos haciendo también con el decreto ley que rige la metrología".

Fernández aclara igualmente que los nuevos proyectos de Normas Cubanas atañen a servicios vitales para la población. Dentro de ellos están la gastronomía y las cafeterías que elaboran y expenden alimentos ligeros, alojamiento, peluquerías y barberías, reparación de equipos electrodomésticos, transportación masiva de pasajeros y carga, entre otros.

Aunque muchas actividades dependen solo del talento de quien las practica, otras precisan de algunas herramientas. Al cierre de noviembre, por ejemplo, 53 mil 469 personas se dedicaban en el país a la elaboración y venta de alimentos, lo que representaba en ese momento casi el 15 % del total de trabajadores por cuenta propia y sin contar a los trabajadores contratados que se asocian también a esta actividad. En este desempeño específico, el estricto cumplimiento de las normas sanitarias, además de proteger la salud de los consumidores, garantiza un servicio de calidad.

En esta esfera, Fernández recalca que existen normas higiénicas que son obligatorias y, dentro de ellas, otro grupo vinculadas a los procesos de elaboración, manipulación, almacenamiento¼ y, por último, un conjunto de reglas concretas para el manejo que cada alimento debe recibir.

Por eso, un elemento que mucho podría contribuir a elevar la calidad, además de la necesaria implementación del mercado mayorista cuando existan las condiciones, es la venta de instrumentos de medición, pesaje, expendio y manipulación. También a ello ayudarían herramientas jurídicas en las cuales los trabajadores por cuenta propia puedan enmarcarse. El afianzamiento de un servicio que se realiza tomando en cuenta medidas y pautas, no solo procuraría ahorro de recursos para quien produce, además favorecería el bienestar de los consumidores.

Tomando en cuenta que de la calidad de los bienes o servicios se perjudicará o beneficiará la población misma, resulta indispensable que actividades de amplia repercusión como la fabricación de materiales de construcción, por ejemplo, ganen en el conocimiento de las normas que rigen su actividad y dispongan de los materiales necesarios para garantizar la elaboración de productos con la mejor factura posible.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir